El personal de las tres universidades, contra la «competencia perversa» creada por la Xunta.

PAS das tres universidades

Personal de Administración y Servicios (PAS) de las tres universidades gallegas han presentado este miércoles un manifiesto en defensa del sistema público, en el que llaman a «plantarse» ante la «competencia perversa» que crea la Xunta a través de un sistema de financiación basado en un modelo por objetivos «tramposo».

Bajo el nombre ‘Manifesto por la subsistencia dun Sistema Universitario Galego (SUG) público’ se ha presentado en Santiago este escrito en el que se denuncia un «drástico» recorte en la financiación que ha supuesto el plan entre 2010 y 2015 de «87 millones», en el que se avanza hacia un modelo basado en «el mercantilismo», que según alertan imperará en el nuevo plan hasta 2020.

Según ha explicado en rueda de prensa Francisco Castro, miembro de los PAS de la Universidade de Santiago, el Gobierno gallego ha creado un modelo de «competencia perversa» en el que se restan recursos a la financiación estructural y se aumentan hasta en un 30% los correspondientes a objetivos. Esta concepción da lugar a situaciones en las que, aunque una universidad alcance los objetivos marcados, si otro de los centros los supera «por un décima más», esos fondos son detraídos al resto.

«Las universidades compiten por esta financiación como compiten los perros por un cacho de carne, lo que lleva una, se le saca a las otras», resume de forma explícita el manifiesto dado a conocer este miércoles en el que se avisa de que esto deriva hacia «el clientelismo».

A esto se une, según lamenta el presidente de la Xunta de Persoal de la Universidade de Vigo, Xan Cebro, la pérdida de autonomía por parte de los centros, puesto que «cualquier paso» está «controlado por la Xunta» y las decisiones sobre contratación de personal tiene que pasar «el filtro» de las consellerías de Facenda y Educación.

Así, denuncian que el nuevo plan de financiación 2016-2020 «ligará un mayor porcentaje de fondos a la consecución por objetivos» y dan por hecho que se ahondará en los recortes, mientras «enfrentan a las universidades de una forma cainita», según ha recriminado Antonio Pérez Casas, uno de los representantes del claustro en el Consello de Goberno de la USC.

Precisamente, el representante del comité de empresa del Personal de Administración y Servicios de la UDC, Xosé Portela, les ha pedido a los rectores «que no acepten el juego maquiavélico de la Xunta».
LLAMAMIENTO A COMUNIDAD UNIVERSITARIA Y «UNIDAD» DE RECTORES

Sobre este punto los PAS aclaran que este manifiesto no tiene como fin reivindicar derechos «gremiales», sino que se basa en garantizar el funcionamiento de una universidad pública que «está en riesgo» y para que tengan acceso a ella las próximas generaciones. «Nuestros hijos, nietos y bisnietos», remarcan.

Por todo ello, este colectivo de personal de administración y servicios –unas 2.600 personas en las tres universidades gallegas– hace un llamamiento a «todos los sectores» universitarios de estudiantes, profesorado y órganos de gobierno de la USC, UVigo y UDC a unirse a este manifiesto, especialmente, a los rectores a los que piden «unidad» y acusan de no haber seguido un posición común en los últimos años.
SIN DINERO PARA PAGAR SALARIOS ESTE AÑO

Por su parte, Antonio Pérez Casas ha lanzado un aviso de que «posiblemente» la financiación para este 2015 no alcance para pagar las nóminas en ninguna de las tres universidades gallegas.

Además, ha explicado que esta problemática surge a pesar de que se han reducido los cuadros de personal y la masa salarial ha bajado «muchísimo» en los últimos años, mientras que las universidades «no tienen capacidad» de hacer planificaciones ni siquiera a medio plazo.

Aquí, Francisco Castro critica directamente que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se cuelgue la medalla de que las tasas universitarias gallegas no suben y son de las más bajas de España, puesto que suponen «cinco millones de euros» que dejan de ingresar los centros y que luego no los aporta el Gobierno gallego. Además, Castro ha lamentado que los alumnos tengan que soportar cada vez más el peso por el pago de tasas, en vez de que basarse en un sistema público.

A la hora de paliar la falta de financiación pública, los PAS explican la situación paradójica que se vive con la búsqueda de fondos privados. Aunque ven necesaria la opción de esta vía, indican que el 80% de cada proyecto supone gastos extraordinarios que debe realizar la propia universidad, pues los fondos foráneos solo cubren alrededor del 20% de cada iniciativa.

Entre otros aspectos, uno de los que se censuran es que «se está rompiendo» con la capacidad investigadora de las universidades, lo que provocará «la imposibilidad de reflotar» proyectos «en muchísimo tiempo».

También reprochan que todos los recortes que dejan a los centros en un estado de «permanente asfixia» no han servido para sanear las universidades, sino que se ha retirado dinero para que la Xunta lo emplee en «pagar deudas» de la Administración.
ENVEJECIMIENTO DEL PERSONAL

Finalmente, otro extremo sobre el que hacen hincapié los PAS es el hecho de que la tasa de reposición del profesorado sea sólo del 10% para los próximos años y que para el personal de administración y servicios sea de un 0%, lo que da lugar a un envejecimiento de los trabajadores en la universidad, que según Francisco Castro «aboca a las universidades a una situación de crack».

En base a datos de la Conferencia de Rectores de las Universidades, auguran que en 2020 el 80% del profesorado gallego estará por encima de los 50 años, de lo cuales la mitad pasará de 60 años. Todo esto, sumado a una reducción de cuadros de personal del 10%.

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