¿Sobrevivirá Rajoy?

La estrategia de defensa de Luis Bárcenas, ex tesorero del PP acusado de varios delitos contra la Hacienda Pública, un delito continuado de blanqueo de capitales, un delito de falsedad documental, un delito de estafa procesal en grado de tentativa y un delito de cohecho, pasa por implicar a Mariano Rajoy en su condición de alto cargo del PP, partido donde ocupó y todavía ocupa importantes cargos vde responsabilidad. Para Bárcenas, «Rajoy conocía desde el principio la contabilidad B del PP».

Sin embargo, a día de hoy, Mariano Rajoy es el único ex secretario general del PP en el período investigado que no ha sido llamado a declarar por el juez. Por el contrario, Javier Arenas, Francisco Álvarez Cascos y María Dolores de Cospedal ya acudieron como testigos, y Ángel Acebes incluso llegó a ser imputado. Por ahora, el juez ha dejado respirar a Rajoy y solo una de las acusaciones populares ha pedido que declare como testigo en el juicio oral.

Para poder mantenerse en la Moncloa e intentar revalidar su puesto en las urnas, como candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Rajoy tendrá que eludir dos situaciones: una, la que dice Bárcenas, referida a su conocimiento o no de la caja B del PP, cuya existencia ya dio por hecha el juez, y dos, si cobró o no dinero B, como se desprendía que sucedió en los papeles de Bárcenas publicados por el diario El País. De hecho, en aquellos papeles de los que ahora ya no se habla se registraban pagos a Mariano Rajoy, producto de entregas efectuadas entre mayo de 1997 -siete años después de que empezase a funcionar la caja B del Partido Popular- y julio de 2008.

La estrategia del PP pasa por atribuir en exclusiva a Luis Bárcenas la autoría de las conductas descritas por el juez instructor, el fiscal y el abogado del Estado. La Oposición sigue atenta el proceso judicial y, además, quiere llevar de nuevo el caso al Congreso, donde Mariano Rajoy ya había comparecido para tomar distancias de la parte delictiva de este caso.

A las formalidades judiciales y políticas se suma el debate mediático -amplificado por las redes sociales- y el propio runrún de la calle. No lo tiene fácil Mariano Rajoy, a sabiendas de que él siempre ha sobrevivido a todas sus crisis dentro y fuera del PP.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar