Petición fiscal de 15 años para un expolicía ourensano por tener armas y coches robados en Portugal

La Fiscalía de Ourense pide quince años de prisión para el expolicía nacional Manuel V.M., de 70 años, acusado de tener en dos viviendas y dos fincas, armas, coches denunciados como robados en Portugal, munición de varios calibres, explosivos, botes de humo y hasta media docena de vehículos Audi, Mercedes y BMW, un tractor y otros objetos.

En el escrito del fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, se detallan en cuatro páginas los objetos incautados en tres registros policiales en 2009. Los agentes entraron en la casa del acusado en Ourense y en dos fincas con vivienda y taller anexo en Taboadela y la investigación desarrollada llevará al acusado y a su pareja, Clara Inés G.M., de 49 años, al banquillo de la Audiencia Provincial donde serán juzgados los días 21 y 22 de enero.

Allí se requisaron objetos y material que permiten al ministerio público acusar al expolicía de antidisturbios -hasta 1989- de un delito continuado de receptación, otro de tenencia de útiles para falsificar, uno más de tenencia ilegal de armas, otro por tenencia ilegal de explosivos y un quinto de falsificación en documento oficial y por ellos pide para él un total de catorce años y once meses de prisión, además de 4.200 euros de multa. Para su pareja, como «cómplice» de receptación pide 6 meses de prisión.

Según la acusación pública, el expolicía tenía en su poder «con ánimo de obtener enriquecimiento ilícito», objetos procedentes de «robos y estafas a compañías aseguradores de Portugal, y de hechos ilícitos en el país vecino y de sustracciones en España». La acusada era «perfecta conocedora» de lo realizado por su pareja «y le prestaba apoyo».
COCHES ROBADOS EN CHAVES

Los agentes que hicieron los registros encontraron un BMW por valor de 20.000 euros, un Audi con matrícula falsa y tasado en 8000 euros y un Mercedes de 18.000 euros, todos denunciados como robados en Chaves (Portugal), además de otro robado en un concesionario de Mos (Pontevedra) en el año 2004.

En la nave anexa a la vivienda de Taboadela se encontraron herramientas de construcción, un generador eléctrico a gasolina y taladros denunciados como robados por varios propietarios, bobina y cable eléctrico cuyo robo fue denunciado y una sierra de calar profesional con el nombre de su propietario, que también había denunciado su robo en A Valenzá (Barbadás).

También se hallaron placas de matrícula españolas y de otros países europeos, recambios y piezas de coches Mercedes, desde ruedas hasta navegadores, y herramientas «con las que se puede desmontar perfectamente un vehículo y manipular sus diferentes partes», y el acusado «hacía esos trabajos» usando una máquina elevadora que había en su nave.

Entre lo incautado, había cajas de munición de diferentes armas y calibres, una escopeta Breda de cañones superpuestos -robada en Chaves-, detonadores, una mira telscópica, botes de humo «en perfectas condiciones de uso», un arma corta marca Star con el número borrado, una pistola Bersa, silenciador y cargador. También tres cartuchos de dinamita, otro explosivo de fabricación polaca, un tractor agrícola denunciado en 2005 en Chaves como robado y una miniexcavadora robada en Tamallancos (Vilamarín) en 2007
EXPLICA TODO

Por su parte, en el escrito de la defensa, al que tuvo acceso Europa Press, se alega que algunos de los coches fueron entregados al acusado para que los arreglase, algunas armas, cartuchos «son muy antiguas y pertenecieron a su padre, que vivió en la misma vivienda y tenía licencia de armas», otras «las conservó como recuerdo».

En relación a los explosivos, la defensa explica que corresponden a viejas obras de demolición realizadas en la finca de Taboadela, y sobre otros vehículos, que estaban allí porque un sobrino les permitió la entrada. Además, atribuye el tractor al cuñado del acusado como propietario, ya fallecido, y los botes de humo «tienen más de 30 años y proceden de la época en que formaba parte de un grupo antidisturbios de la Policía Nacional».

Sobre la documentación de vehículos diferentes, el acusado «nada sabe» y la presencia de herramientas se debe a trabajos que el acusado hacía «para la empresa Xestión de Infraestructuras Medioambientales, de la que es apoderado, y para la empresa Punto Verde de Reciclaje».

«Negamos los hechos afirmados por el fiscal e imputados a Manuel V, y la acusada nunca fue cómplice de cualquier actividad ilícita atribuida al acusado»,

En el juicio declararán una decena de agentes de la Guardia Civil, entre testigos y peritos, y una veintena de testigos, de los que la mayoría son propietarios que denunciaron el robo de varios de los objetos requisados a los acusados. A la acusación del fiscal se sumará la particular ejercida por la aseguradora Allianz.

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