La prensa analiza la convocatoria de Mas

Xornais_Madrid

EL PAÍS: MAS IMPONE SU JUEGO

«Artur Mas ha vuelto a salirse con la suya: impone su juego sobre Esquerra Republicana y las entidades soberanistas que querían ir ya a las urnas para convertir las elecciones anticipadas en segunda vuelta del proceso del 9 de noviembre, y presentarlas como un referéndum sobre la independencia». Habrá anticipo electoral, pero hasta el 27 de septiembre «van a pasar tantas cosas que habrá que ver cómo estará el espíritu plebiscitario que animaba el soberanismo hasta el 9-N». «La discordia entre los soberanistas de los dos últimos meses (…) ha sido el elemento con el que ha presionado a sus socios de Esquerra y a sus amigos de la llamada sociedad civil para que cedieran a sus pretensiones». «Mas ha jugado con la destrucción mutua asegurada, al estilo de la bomba nuclear en la guerra fría». «El cansancio ciudadano es enorme, incluso entre el soberanismo más militante. Mas pide otros ocho meses, sobre todo porque es evidente que ahora se presentaría a las urnas sin balance, con las manos vacías, o llenas de palabrería». En este tiempo, «tiene margen para seguir con el regate diabólico de su juego táctico, acreditado ya por su eficacia para mantenerse a flote, y por la vaciedad de resultados y visión estratégica».

 

ELMUNDO: UN PASO QUE MUESTRA EL FRACASO DE MAS Y QUE CULMINA UN PLAN INVIABLE

«El anuncio de Artur Mas de un nuevo adelanto electoral en clave independentista culmina el desafío del presidente de la Generalitat. Su pulso no sólo es una muestra de deslealtad institucional; también de insolidaridad con el resto de los españoles, pues supone una amenaza a la estabilidad y, por tanto, a la recuperación, en un año clave para la economía nacional». «Y todo, podemos avanzarlo ya, para nada». Porque el reto soberanista «está condenado al fracaso». «Cuando el continente entero se manifiesta en París reclamando unidad, cuando todos los líderes caminan de la mano, es una anacronía esa política de campanario de unos dirigentes que (…) se han investido de un mesianismo ridículo». «Todo es un engaño. Mas presenta como una prueba de fortaleza lo que no es sino una prueba de debilidad. Al final, ha tenido que claudicar ante Esquerra Republicana, que siempre abogó por presentar candidaturas distintas». «El Gobierno, las instituciones democráticas y los partidos no nacionalistas tienen que estar a la altura de las circunstancias y poner todo de su parte para que los secesionistas fracasen. Su planteamiento es insolidario, reinventa torticeramente la Historia, va a contrapelo de nuestro tiempo y sólo puede tensionar aún más a la sociedad catalana, creando frustración entre quienes han asumido el credo nacionalista».

 

ABC: MALTRATO DE MAS A LOS CATALANES

«Artur Mas y Oriol Junqueras han dispuesto de Cataluña al antojo de sus necesidades políticas y sumirán a esta Comunidad en un tercer proceso electoral durante 2015». Pretenden con el adelanto electoral «prolongar el estado de crispación secesionista que tras el 9-N estaba rebajándose». Además, consiguen el «efecto colateral» de «aumentar la presión política sobre los jueces del Tribunal Superior de Cataluña, los cuales aún no han señalado día para que Mas declare como imputado por un delito de desobediencia». «El nacionalismo también logra colarse en la agenda que el Gobierno de Rajoy debería preparar con esmero para el final de legislatura, lo que no significa necesariamente que haya de perjudicarle. Una reactivación separatista próxima a las elecciones generales puede reforzar la posición de Rajoy, siempre que la acción política del Ejecutivo central ante el nacionalismo sea nítida». «Cataluña ha sido instalada por el nacionalismo en la inestabilidad permanente». Las próximas elecciones no están pensadas para ofrecer «solución alguna», sino para «garantizar otros cuatro años, o los que exija la manipulación de sus resultados, de crispación y enfrentamiento no con el resto de los españoles, sino, principalmente, entre los propios catalanes».

 

LA VANGUARDIA: MAS Y JUNQUERAS REHACEN EL CONSENSO

Mas espera que «la recuperación de la unidad y el consenso tendrá el efecto de un empujón para las aspiraciones soberanistas. Pero no todo será un camino de rosas, puesto que antes del 27 de septiembre el president tentrá que volver a pactar con Junqueras y con las entidades soberanistas la hoja de ruta posterior en caso de conseguir la mayoría necesaria». «El anuncio de la fecha contribuye a aclarar el panorama político. Habría sido irresponsable mantener la indefinición constante durante meses y meses. Sin embargo, sería un error dar la legislatura por concluida. En los meses que quedan por delante es preciso que el Govern ejecute medidas para impulsar la recuperación económica». Además, los comicios municipales supondrán un «examen trascendental» para las fuerzas soberanistas, en especial por la aparición de grupos nuevos, como Podemos o Guanyem, que pretenden movilizar a un electorado que probablemente no es el que se dejó ver en la consulta del 9-N. También habrá que estar atentos a las cuestiones judiciales que afectan al presidente Mas.

 

EL PERIÓDICO: UNA FECHA ELECTORAL Y MUCHAS INCÓGNITAS

«Artur Mas se ha decidido por fin». «Una vez fijada una fecha relativamente lejana, corremos el peligro de sumir a Catalunya en una larga carrera electoral en la que se superpondrán, además, las elecciones municipales del 24 de mayo». A nadie se le escapa que centrar la actividad del Parlament en la creación de «estructuras» de Estado «va a suponer un desafío a la legalidad española y por lo tanto, un nuevo foco de confrontación con el Gobierno central, además de una dura polémica con los grupos no soberanistas de Cataluña». Como en otras ocasiones, las palabras de Mas «habrán satisfecho en buena medida las expectativas de los soberanistas, pero habrán provocado en otra parte también muy importante, la sensación de sentirse ignorados».

LA RAZÓN: ERC SE IMPONE A ARTUR MAS

«Pese a que en su intervención de ayer el presidente de la Generalitat insistió en que se había recuperado el consenso y la unidad de acción entre las fuerzas que componen el movimiento independentista, lo cierto es que volvemos al escenario de 2012, con un adelanto electoral que pretendía la mayoría absoluta y que, sin embargo, convirtió al Gobierno de CiU en rehén de sus adversarios de ERC». Es evidente que lo mejor para los ciudadanos de Cataluña «habría sido que Artur Mas hubiera agotado la legislatura». «En cualquier caso, se plantea un año electoral muy complicado que hay que abordar, sobre todo en Cataluña, desde la serenidad y evitando caer en el expediente fácil de plantear ‘frentes’, como el que pretendía presidir Artur Mas».

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