Detenida en Santiago una pareja de rumanos que sustraian dinero a los clientes de un banco

Agentes de la Policía Nacional han detenido a una pareja acusada de dos delitos de hurto a clientes de entidades bancarias en Santiago de Compostela a los que seguían para sustraerles el dinero tras hacerse pasar por usuarios del banco. El operativo se ha llevado a cabo tras varias denuncias de personas mayores.

Según ha informado la Policía Nacional, los detenidos son una pareja de origen rumano de 30 y 31 años y con antecedentes por hechos similares. Han quedado en libertad con cargos tras ser puestos a disposición judicial.

Los hechos sucedieron en los meses de octubre y noviembre del año pasado. Los detenidos usaban una modalidad delictiva determinada y no solían cometer los hurtos en el interior de las entidades bancarias, sino que hacían la selección previa de las posibles víctimas y elegían a personas mayores según la cantidad de dinero que extrajesen de la ventanilla.

El ‘modus operandi’, según el relato policial, que usaba este tipo de delincuentes requería un estudio previo de las víctimas. Por ello, los autores accedían a las entidades bancarias y permanecen el tiempo necesario, haciendo uso del expendedor de tiques para coger turno, portaban carpetas o documentos para hacerse pasar por un cliente más, entre otras actuaciones para parecer usuarios de la entidad y no levantar sospechas entre los trabajadores.

Una vez elegidas sus víctimas, las seguían al exterior de las entidades hasta encontrar un sitio adecuado para sustraerles el dinero; lugares de reducido espacio que faciliten el contacto sin levantar sospecha, como ascensores o portales.

NONAGENARIA

En octubre del pasado año, en un banco del Ensanche compostelano, esta pareja de delincuentes entró por separado en la entidad y se fijó en una anciana de 91 años que, además de encontrar en ella una mujer de avanzada edad, hizo un reintegro de 1.400 euros.

Cuando la mujer salió del banco, fue seguida a cierta distancia por la pareja y, aprovechando un espacio reducido y al descuido, le sustrajeron el sobre con el dinero.

Un mes después, la misma pareja entró en otra entidad bancaria del Ensanche, también por separado y siempre haciéndose pasar por clientes. En esta ocasión decidieron comunicarse, vía teléfono móvil, con compinches del exterior, informándoles de las características de la futura víctima y del momento en que salía a la calle.

Así, cuando una mujer de 78 años y con más de 500 euros en su poder abandonó el banco, los delincuentes no la siguieron inmediatamente, ya que, de ello, se encargarían los cómplices que esperaban en el exterior, finalizando la operación, como en el caso anterior, con la sustracción del dinero en un habitáculo reducido.

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