Mensaje de Fín de Año: Feijóo reivindica la estabilidad social e institucional

Estabilidad social frente a la «demagogia» que cae «en el simplismo» y estabilidad institucional frente a los «empeños» por levantar «fronteras políticas donde no hay fronteras humanas». Son dos de los pilares que han sustentado el sexto mensaje de fin de año del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, quien también ha llamado a ganar «juntos» la «batalla crucial» que atañe a la «limpieza» de la vida pública.

Con el Centro Tecnolóxico de Automoción de Galicia (CTAG), en O Porriño (Pontevedra), como escenario de un mensaje que llega en el mismo mes en el que se ha confirmado que PSA Citroën Vigo hará la nueva furgoneta K9, el presidente ha defendido que los recientes contratos en el naval o la automoción no son «una casualidad, ni un regalo», sino «un triunfo colectivo en el que intervienen tanto la destreza profesional de los trabajadores, como la estabilidad social e institucional».

Y es que, tras proclamar que estabilidad social «no es sinónimo de conformismo», ha remarcado que en una sociedad «viva» tienen que producirse «desacuerdos» y hay «inquietudes», convencido de que «la misión» de los poderes públicos es «respetarlas, escucharlas y darles respuesta» procurando que las medidas adoptadas favorezcan «el interés general» e impulsen «soluciones a medio y largo plazo».

Feijóo_Mensaxe fin de ano 2014_4

«Mientras la demagogia cae en el simplismo y trata al pueblo como menor de edad, la misión del gobernante democrático es decir la verdad, con toda su complejidad, a una ciudadanía adulta», ha esgrimido, antes de reivindicar el modelo de «estabilidad institucional» acuñado por los gallegos. «Estabilidad institucional no es parálisis», ha aseverado.

De hecho, ha defendido que los gallegos definieron a lo largo de estos años «un modelo que no tiene otra inspiración que su manera de ser», porque ser gallego «no es algo excluyente, sino incluyente», no suponen «levantar muros, sino tender puentes».

«LIMPIEZA» EN LA VIDA PÚBLICA

«Nuestra aspiración es la misma que la de nuestros antepasados: estar presentes en el mundo tal y como somos. Por eso resultan difíciles de entender los empeños por levantar fronteras políticas allí donde no hay fronteras humanas», ha proclamado Feijóo, como mensaje de punto final a un año marcado por la consulta catalana.

Precisamente, frente a «esos intentos de huir de la realidad con ideas ilusiones», ha señalado que los gallegos no ven en lo ajeno «amenaza» alguna, sino «una posibilidad de cooperación».

«Ganamos juntos muchos desafíos, y juntos podemos ganar una batalla crucial que atañe a la limpieza de nuestra vida pública», ha llamado el presidente, convencido de que «existe la fuerza necesaria para vencer individuos que militan en su interés personal».

«Está en la indignación ciudadana que producen, también en la de los ciudadanos –de todos los partidos– que nos dedicamos a la política y que asistimos a como se desvirtúa el servicio público por el que tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos, ha argumentado.

En esta coyuntura, ha llamado a «confiar en la «ira» que lleva «a mejorar lo que llevó tanto tiempo construir» y no en «aquella otra que destruye sin presentar los planos del nuevo edificio».
RECONOCIMIENTO Y GIRO ECONÓMICO

El discurso de Feijóo ha arrancado con un reconocimiento a todos los gallegos, a quienes ha señalado como artífices del «giro» económico de Galicia. Para el presidente, quien ha aludido a los premios que se entregan a los ciudadanos de la comunidad a lo largo del año, resulta «alentador» que sea «admirado» el talento de un pueblo «rico en capital humano».

«Nos sentimos orgullosos de ello», ha aseverado, antes de destacar que en los «trances más aciagos» Galicia «no paró de esforzarse, de investigar, de estudiar y de emprender». «Galicia atravesó una crisis, pero nuestra forma de ser y de hacer nunca estuvo en crisis», ha sentenciado.

En su felicitación, ha destacado que Galicia no ha dejado de ser una comunidad «que quiere estar junta» y que «jamás» ha desertado «del porvenir» porque «existía en la conciencia de cada gallego» la convicción de que «en un futuro prometedor», la comunidad «estaría en pie y reclamando un papel importante».

«Empezamos a vivir ese futuro», ha constatado, para añadir que ese «futuro» está representado por el CTAG, «un buen lugar» en una «buena ocasión» para «reconocer la labor de todos los gallegos que no fueron premiados oficialmente, pero que son artífices de esa nueva etapa». «Porque empezamos a vivir una nueva etapa», ha afirmado, dando a entender que el giro económico se percibirá con mayor intensidad en 2015.

FAMILIAS QUE SUFREN LA CRISIS

Un año más, Feijóo ha insistido en que Galicia «supo anticiparse con terapias apropiadas», cuando aún se decía que la «crisis era ficticia» y sabe ahora «aprovechar los indicios del resurgimiento, cuando algunos aún se empeñan en ver un panorama sin esperanza». «La nuestra es una esperanza fundada: en hechos y realidades fruto del esfuerzo, la constancia y la perseverancia», ha resumido.

Optimista, ha señalado que la Galicia que estaba «en una nación que arrastraba un problema de déficit» es ahora la que controló sus cuentas durante seis años en una España que «repelió el rescate»; pero también una de las comunidades que «menos» aumentó su deuda, que aspira a crecer un 2 por ciento el próximo año, y que «está empezando a crear empleo».

«No es suficiente para llevar la tranquilidad a tantos hogares con problemas, pero es un umbral necesario», ha continuado, antes de recordar a las familias que aún padecen las consecuencias de la crisis, especialmente las que sufren el paro.

Al reconocimiento interno a los gallegos, Feijóo ha sumado la «valoración exterior» que se hace de la comunidad y ha esgrimido los logros conseguidos en sectores como el naval o la automoción, en el que el CTAG es «referencia internacional» en tecnología.

«En el ámbito de la automoción logramos la mejor noticia posible para las 19.000 familias que dependen de él», ha sentenciado, en alusión a la nueva furgoneta que hará PSA Vigo. Sin embargo, ha advertido de que los anuncios recientes de «contratos e inversiones» no son «una casualidad ni un regalo», sino un triunfo «colectivo», toda vez que Galicia competía «con los mejores» y ganó.

«COMPLICIDAD AFECTIVA» DEL GALLEGO

En un año de «avances», ha recordado a quienes dejaron su vida en el mar y a las víctimas de violencia machista, y ha citado que «alguien dijo que el papel de un Gobierno es hacer un país adecuado para los héroes que viven dentro», para ratificar que «esa condición la tienen todos los gallegos», que escriben «la página de superación» de su historia.

«Galicia es la Catedral de Santiago; Galicia es este centro tecnológico; Galicia son los jóvenes», ha definido, para añadir que Galicia es también «una lengua». «Una lengua que expresa lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos ser», ha señalado, convencido de que para muchas generaciones el gallego evoca «una complicidad afectiva que se sobrepuso a las dificultades».

«¿Es posible recuperar ese clima? Todos sabemos que sí. Todos sabemos que el gallego nos enriquece, e incluso nos facilita estar en el mundo con buenas herramientas expresivas», ha subrayado, antes de trasladar a los gallegos que en este fin de año se dirige a ellos en su lengua desde un recinto innovador y puntero donde se trabaja con tecnología de futuro.

«Son la imagen de una Galicia que nunca se resigna, de una Galicia que escribe su destino. Lo seguiremos haciendo en este 2015. Queda y quedará camino por andar, pero los ciudadanos de este país seguiremos demostrándonos que lo ya avanzado fue en la dirección adecuada», ha concluido Feijóo, deseando a los gallegos un nuevo año «venturoso» en la compañía de los suyos.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar