Los policías que esclarecieron el crimen del holandés resolvieron la muerte de una joven de Viana do Bolo

El esclarecimiento de la muerte del ciudadano holandés desaparecido en Petín (Ourense) en 2010 y hallado calcinado en los montes de A Veiga cuatro años después ha correspondido al grupo de investigación de la Guardia Civil especializado que resolvió, entre otros, el crimen de una joven en Viana do Bolo una década después.

El grupo especial, integrado por media docena de agentes, había esclarecido el asesinato de la joven Monserrat Martínez, ocurrido en Viana do Bolo en abril de 2001 y que llevó al juzgado a su autor confeso, Manuel Mouriño, casi once años después. También trabajaron en el crimen del envenenamiento con una botella de vino y estricnina, ocurrido en los montes de Castro Escuadro (Maceda).

Los investigadores determinaron la autoría de unos hechos ocurridos en noviembre de 2009, cuando el ya condenado a 17 años de prisión José Luis Lamelas, preparó el envenenamiento de su vecino Felisindo González, y fue juzgado dos veces, al quedar anulada una primera sentencia, pero finalmente fue ratificada y firme tras un segundo juicio.

Los mismos agentes esclarecieron la autoría compartida por el asesinato del conductor de autobús y gerente de la empresa Guerra, en Verín. En ese caso un mercenario de Chaves fue contratado, según la sentencia, por la esposa, hija y pareja de ésta, para matarle a golpes. Por esos hechos ocurridos en septiembre de 2011, todos ellos fueron juzgados en febrero de 2014 y condenados a penas de 16 a 22 años de reclusión.
RECONOCIMIENTOS OCULARES

En el caso del holandés Martín Verfondern, el grupo impulsó un reconocimiento de los lugares vinculados con los hechos, desde el pueblo de Santoalla (Petín) hasta el paraje forestal llamado As Touzas da Azureira, en el municipio colindante de A Veiga, separados ambos por una pista asfaltada y marcada con varias esculturas de un Vía crucis, de un artista local. El reconocimiento se hizo también en los últimos lugares en los que estuvo el vecino de Santoalla, antes de perderse su pista.

Tras ese reconocimiento realizado hace seis días, la Guardia Civil detuvo a los hermanos José y Juan Carlos R.G., vecinos de Santoalla, que fueron trasladados en el sábado al cuartel de Ourense, desde donde este martes sobre las 9,45 horas fueron llevados a O Barco para pasar a disposición judicial.

Durante su detención en los calabozos del cuartel de la Guardia Civil, agentes policiales les encontraron una pistola en un registro en el pueblo de Santoalla y se confesaron autores de homicidio, según han señalado fuentes de la investigación.
LA VIUDA SIGUE EN SANTOALLA

En el momento de la desaparición de Martín Verfondern, su esposa, Margo Pool, se encontraba en el extranjero. Ambos llevaban diez años residiendo en una casa de Santoalla, con la única vecindad de un matrimonio octogenario y uno de sus hijos, según han confirmado fuentes consultadas.

De forma habitual, otro de los hijos del matrimonio de ancianos pasaba tiempo en Santoalla para atender un rebaño de más de cien vacas. Ambos son los dos hermanos detenidos. Este matrimonio tiene otros dos hijos, de los que uno vive cerca del pueblo paterno y otro en Vigo.
DISCUSIONES

La relación entre ambas familias no era buena desde hacía años, según ha explicado Pool a Europa Press, y eran «continuas» las discusiones por los beneficios de los montes comunales, en los que todos ellos son propietarios.

«Ahora, después de todo lo ocurrido, la relación es más difícil, aunque pocas veces me encuentro con los padres de los detenidos, pero mantenemos el saludo igual que antes, claro», según ha explicado la viuda del ciudadano holandés fallecido.

Tras la recuperación de los restos calcinados de su marido en los montes de A Veiga en junio de 2014, su viuda pudo recuperarlos y enterrarlos hace unas semanas, en una tumba de Santoalla. Según ha comentado, aún no pensó en tomar acciones judiciales por lo ocurrido. «Ni siquiera sabía que podía hacerlo», ha apostillado.

Sobre las investigaciones ha comentado que va sabiendo aspectos puntuales y la última información fue la de la detención de los dos hermanos. Ambos llegaron al Juzgado de Instrucción número 2 de O Barco al mediodía de este martes, para prestar declaración.

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