Mili noruega

 

Paradojas del desarrollo económico: en nuestra mentalidad más libertaria el servicio militar obligatorio está considerado un vestigio del subdesarrollo o al menos del retraso político. Aun recuerdo la lucha de los objetores de conciencia desafiando la cárcel con tal de no ir a la mili.
Sin embargo, si viviera en Noruega mi hija adolescente sería llamada a realizar el servicio militar obligatorio a partir del 2016.

Noruega es considerado un paradigma en materia de igualdad: gobierno presidido por una mujer, un ejecutivo paritario, una ley que obliga a la presencia en los consejos de las empresas publicas de un 40% de mujeres y una legislación que promueve la conciliación.

Hasta ahora las mujeres accedían al ejército de manera voluntaria y sólo representaban un 12%, una tasa muy distante de la paridad deseada por el ejecutivo nórdico.

Faltaba pues, igualar la presencia femenina en el ejercito y el Ministerio de Defensa, dirigido por una mujer, cómo no, ha sido el impulsor de la iniciativa. No le ha costado mucho conseguir el apoyo parlamentario, sólo un partido minoritario -el demócrata cristiano- se ha opuesto a la medida.
El argumento fundamental esgrimido por la ministra es que la igualdad debe ser total y, puesto que los hombres deben realizar el servicio militar, no hay razón para excluir a la mujer de la misma obligación. El razonamiento es tan simple como inapelable.

Pero para ser rigurosos también es necesario recalcar que Noruega es de los pocos países europeos que mantiene el servicio militar obligatorio. Seguramente lo hace porque la imagen que sus ciudadanos tienen del ejército es muy distinta a la del resto de europeos. Los jóvenes noruegos consideran positivo hacer la mili e incluso lo incluyen como elemento destacado en sus currículos .
Cabe por tanto pensar que la medida será asumida con entusiasmo por las jóvenes noruegas nacidas a partir del 97 y que desde del uno de enero del próximo año deberán presentarse a las pruebas de selección, ya que sólo se elegirá a las más capacitadas.
Nosotras estamos en otras guerras.

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