Poco más de veinte segundos

Si hacemos encuestas de forma aleatoria, a pie de calle, el tema de la corrupción que inunda nuestro mapa patrio se situaría en primer lugar de las respuestas que nos puedan dar. Es algo que repele a todo el mundo menos a los políticos, que, de forma sinuosa, suelen esquivarlo utilizando siempre una muletilla dialéctica: dejemos que actúe la justicia. Estoy de acuerdo, pero las responsabilidades políticas las tienen que decidir los políticos. Los ciudadanos solo podemos hacerlo cada cuatro años cuando nos llaman a votar.

Todo esto viene a cuento porque el presidente del Gobierno, que cada nuevo día ve como nuevos corruptos caen de punta sobre la gestión de su partido, despachó el tema ante concejales de su fuerza política y procedentes de todos los puntos del país en poco más de veinte segundos. Los ciudadanos, que piden explicaciones, se merecían algo más. No podemos olvidar que la gran parte del núcleo duro de su partido cuando lo presidía Aznar y él figuraba como alto cargo y ministro hasta que fue escogido como sucesor, están imputados. Insiste en que están tomando medidas para evitar que estos acontecimientos se puedan producir en el futuro, pero los ciudadanos desconocemos qué tipo de medidas son las que señala el presidente del PP y jefe del Ejecutivo.

El mapa de la corrupción se parece mucho a lo que diariamente vemos en las televisiones para conocer el tiempo. Utilizando los colores, en la gran mayoría de las comunidades autónomas primaría el rojo con el que se denota alta temperatura. Galicia también computa en el ranking de la corrupción. Son varios los sumarios que se instruyen y que motivaron que un importante número de políticos tuvieran que dejar sus actas por verse implicados en causas conjuntas o separadas que se siguen calificando en juzgados de Lugo. No podemos obviar que una corporación casi en pleno, la de Santiago, tuvo que dejar sus puestos de representación popular y municipal por verse envueltos en una sentencia de culpabilidad sobre un tema bastante vidrioso.

Una radiografía de la corrupción revela que cada vez se abren más causas en los órganos judiciales. En estos procedimientos hay más de medio millar de imputados, y muy pocos cumpliendo condena en la cárcel. Más datos. El Consejo General del Poder Judicial cifró en 1.661 las causas abiertas en los órganos judiciales españoles por delitos relacionados con la corrupción.
Unos procesos que se vinculan a numerosos tipos penales: prevaricación, revelación de secretos, cohecho, tráfico de influencias, malversaciones, negociaciones prohibidas a funcionarios, blanqueo de capitales, apropiación indebida, fraude, estafa, falsedad documental y delitos contra el patrimonio histórico y el medio ambiente. ¡Casi nada!
Creo que el tema por su naturaleza, importancia, trascendencia y repercusión pública merecía algo más que esos largos veinte segundos.

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