Congreso en Santiago: Los infartados deberán seguir un tratamiento de por vida

 

   La falta de adherencia al tratamiento «es el origen de numerosas hospitalizaciones» y de que el riesgo de fallecimiento de los pacientes que han sufrido un infarto se incremente entre un 50 y un 80 por ciento, según ha informado el director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), Valentín Fuster.

El doctor Fuster, que ha participado en el simposio ‘La polipíldora como estrategia de promoción de la salud cardiovascular: de concepto a realidad’ celebrado en el marco del Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) en Santiago de Compostela, ha recordado que después de un infarto de corazón, «el paciente debe seguir un tratamiento de por vida, para prevenir un nuevo infarto en el futuro».

Sin embargo, ha indicado que, pese a estar demostrado científicamente que la administración de los fármacos que recomiendan las guías terapéuticas puede reducir el riesgo cardiovascular de los pacientes hasta en un 50%, «el uso de los mismos es todavía muy bajo a nivel mundial».

De hecho, «la complejidad del tratamiento o la polimedicación se encuentran entre los factores principales que influyen en la adherencia del tratamiento», ha apostillado. Sólo el 50 por ciento de los pacientes con enfermedades cardiovasculares sigue usando tres o más de los tratamientos recomendados a los 5 años de haber sufrido un episodio cardiovasculari.

En este sentido, el presidente de la Sociedad Española de Cardiología, José Ramón González-Juanatey, en su ponencia sobre el estado actual de la prevención cardiovascular en España, ha destacado que «la adherencia es un problema en el país». Según ha indicado, menos del 50% de los pacientes «continúa su tratamiento 6 meses después del infarto».

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar