Proyecto legislativo contra el feísmo urbanístico

La futura ley del suelo de Galicia, que será sometida a información pública de inmediato, se dotará de nuevos mecanismos para erradicar las construcciones inacabadas, tales como la posibilidad de dictar órdenes de ejecución forzosa de las obras necesarias para dicha finalización y, si éstas se obvian, multas coercitivas que van de 1.000 a 25.000 euros.

   «Será obligatorio finalizar el exterior de los inmuebles: fachadas, medianeras y cubiertas deberán estar totalmente finalizadas», ha advertido el presidente, Alberto Núñez Feijóo, tras analizar en la reunión semanal de su Ejecutivo esta norma que fue debatida en el Parlamento y ha incorporado propuestas de los grupos, aunque el dictamen fue aprobado en solitario por el PP.

Feijóo ha insistido este viernes en la vocación de permanencia de la nueva tras una decena de reformas en la legislación urbanística gallega durante los últimos años y ha situado entre sus retos principales acabar con el «feísmo», pero también exigir la conservación de las edificaciones para garantizar la «habitabilidad» y «seguridad».

Con tal fin, se articulará un registro de solares con edificaciones en ruina sobre las que las medidas de ejecución forzosa resultaron ineficaces, que será obligatorio para los municipios de más de 50.000 habitantes.

La inscripción en dicho registro tendrá la finalidad de «la venta forzosa» del inmueble, así como la «obligación de los adquirientes» de realizar las obras de rehabilitación necesarias para mantenerlo, mientras que el propietario será compensado por el valor de lo que tenía.

La nueva norma, con un 25 por ciento menos de artículos que la anterior, también incidirá en «blindar la protección del paisaje» por otras vías como impedir las construcciones que limiten el campo visual en zonas de paisaje abierto o natural; fijar la altura máxima de las edificaciones en proporción al ancho de las vías y espacios libres; o a obligar a usar colores y materiales acordes con la tradición y la zona.

SUELO RÚSTICO

Con el objetivo de poner coto a la dispersión poblacional de Galicia y, al tiempo, «dinamizar y revitalizar» el medio rural, Feijóo ha explicado que se apuesta por la rehabilitación de las construcciones existentes. En concreto, se pone el acento sobre el suelo rústico y sobre el de núcleo rural, que representa el 93 por ciento de la comunidad, y facilitará las obras de conservación, restauración, rehabilitación y reconstrucción de las edificaciones tradicionales.

Así, en primer término, la norma priorizará la recuperación de edificaciones existentes respecto a las de nueva construcción, toda vez que impedirá clasificar nuevo suelo urbanizable o ampliar los núcleos rurales cuando ya existan otras edificaciones en suelo urbano o núcleo delimitado, sin habitar, que sean susceptibles de rehabilitación.

Eso sí, en suelo rústico se permitirá la rehabilitación de los edificios anteriores al año 1975, para garantizar, de nuevo, su conservación y habitabilidad en condiciones de seguridad.

PLANEAMIENTO MUNICIPAL

Como ya se había avanzado, Feijóo ha defendido que el texto elimina las sobrecargas administrativas ya que introduce el denominado «informe único», que englobará todos los sectoriales y permitirá reducir el tiempo medio de redacciones de los planes de los seis años actuales a tres.

Además, se crean los planes básicos, con una tramitación más sencilla, y que constituirán el instrumento de planeamiento de los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes que aún no cuenten con ordenación urbanística a través de un instrumento de planeamiento general.

El presidente gallego ha reiterado que el objetivo es que no haya ningún ayuntamiento sin planeamiento y que la ordenación urbanística –tras la aprobación de las Directrices de Ordenación del Territorio (DOT) y del Plan de Ordenación del Litoral (POL)– «acabe esta legislatura».

Por último, ha aludido a la creación de la Plataforma Urbanística Dixital de Galicia, que permitirá el acceso universal pleno al contenido completo de los planes, y ha que se promoverá la «participación activa» de los ciudadanos en su tramitación y redacción.

EN VERANO DE 2015, DE NUEVO AL CONSELLO

Tras el Consello de la Xunta, que esta semana se celebró el viernes debido al Debate sobre el Estado de las Autonomías, el presidente ha concretado que de inmediato –el lunes– se publicará este texto en la página web, con la remisión del mismo a las administraciones y asociaciones más relevantes relacionadas con la planificación territorial.

A partir de este punto, se recabarán todos los informes sectoriales precisos y se incorporarán las alegaciones pertinentes con el objetivo de que la ley pueda ser elevada de nuevo al Consello en verano de 2015 para remitirla de inmediato al Parlamento y que se apruebe de forma definitiva. En este proceso, Feijóo no renuncia a lograr el consenso.

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