39 años de reinado: de la dictadura franquista a la democracia

Rey Juan Carlos_muletas_Zarzuela

El hasta ahora Rey de España, Juan Carlos I de Borbón y Borbón-Dos Sicilias  nació en Roma el 5 de enero de 1938.

Fue proclamado el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Francisco Franco, de acuerdo con la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. La Constitución española, ratificada por referéndum popular el 6 de diciembre de 1978 y promulgada el 27 de diciembre del mismo año, lo reconoce expresamente como rey de España y legítimo heredero de la dinastía histórica de Borbón, otorgándole la jefatura del Estado. La Carta Magna confiere a su dignidad el rango de símbolo de la unidad nacional. Anteriormente a su proclamación, había desempeñado funciones interinas en la jefatura del Estado durante la enfermedad de Franco.

A lo largo de su reinado, el rey ha gozado de un elevado apoyo popular tanto en España como en Iberoamérica. Sin embargo, en 2012 esta tendencia cambió de forma drástica y el apoyo se redujo hasta el punto de que, en abril de 2013, un 53 % de la población desaprobaba la forma en que desempeñaba sus funciones, aunque manteniendo una valoración positiva superior con respecto a las diferentes partes del organigrama político español.

 

TRANSICIÓN ESPAÑOLA

El papel del rey durante la Transición española y su intervención para frenar el intento de golpe de Estado de 1981, su apoyo a la unidad europea y su contribución a la hora de estrechar relaciones diplomáticas, han sido objeto de diversos homenajes, reconocimientos, premios y galardones internacionales como el Premio Carlomagno (1982),2 el Premio Félix Houphouët-Boigny para la Búsqueda de la Paz de la Unesco (1995),3 la «Medalla de la Democracia» de la Universidad Yeshiva (1997),4 el Premio «Estadista Mundial» de la Fundación Appeal of Conscience (1997)5 o el Premio Estatal de la Federación Rusa (2011),6 entre otros.7 8 Sobre su papel durante los primeros años de su reinado, la revista Time publicaría que el rey Juan Carlos surgió «como uno de los héroes más improbables e inspiradores de la libertad del siglo XX, desafiando un intento de golpe militar que buscaba subvertir a la joven democracia posfranquista de España».

El 2 de junio de 2014, Mariano Rajoy anunció la voluntad del monarca de abdicar.10 Le sucederá su hijo, Felipe VI, tras la aprobación de una ley orgánica como establece el artículo 57.5 del texto constitucional.

 

PRIMEROS AÑOS

 

Bautizado como Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, Juan Carlos I es nieto por vía paterna de Alfonso XIII, hijo del matrimonio habido entre Juan de Borbón y Battenberg, conde de Barcelona, y de María de las Mercedes de Borbón-Dos Sicilias y Orleans, princesa de las Dos Sicilias.

Juanito, como lo llaman sus más cercanos para diferenciarlo de su padre, Juan de Borbón, nació, como se desprende de un comunicado de la Casa Real Española, en un apartamento del edificio situado en el número 122 del viale dei Parioli de Roma (Italia), ciudad donde vivían sus padres, durante el exilio de la Familia Real, ausente de España desde la proclamación de la Segunda República en 1931. Fue bautizado el 26 de enero de 1938 en la capilla de la Orden de Malta de Roma por el cardenal secretario de Estado de la Santa Sede, Monseñor Eugenio Pacelli, futuro papa Pío XII. Su abuela paterna, la reina Victoria Eugenia, fue la madrina, y su abuelo materno, Carlos Tancredo de Borbón-Dos Sicilias, príncipe de las Dos Sicilias e infante de España, el padrino. En 1942 se trasladó junto con el resto de su familia a Lausana, en Suiza.

En una entrevista celebrada el 25 de agosto de 1948 entre Franco y el conde de Barcelona en el golfo de Vizcaya, se acordó que el príncipe se trasladaría a España para cursar allí sus estudios. El 8 de noviembre de 1948, a los diez años de edad, Juan Carlos pisó por primera vez suelo español. Allí estudiaría hasta durante ese año académico. Tras el verano de 1949, sin embargo, el deterioro de las relaciones entre Franco y don Juan llevarían a este último a decidir que su hijo no volviera por el momento a España.

Tras un año en Estoril, Juan de Borbón accedió a que Juan Carlos regresara a España en el otoño de 1950 para continuar sus estudios, en esta ocasión acompañado de su hermano menor Alfonso. Para el verano de 1954, Juan Carlos había terminado el bachillerato. Posteriormente realizó su instrucción militar en la Academia General Militar de Zaragoza (1955-1957), en la Escuela Naval Militar de Marín en Pontevedra (1957-1958) y finalmente en la Academia General del Aire de San Javier en Murcia (1958-1959).

Durante las vacaciones de Semana Santa de 1956, el 29 de marzo, Jueves Santo, en la residencia familiar de Estoril, llamada todavía hoy Villa Giralda, a Juan Carlos, que ya tenía 18 años cumplidos, se le disparó accidentalmente un revólver mientras jugaba en el desván de la casa con su hermano menor, Alfonso, lo que causaría la muerte de Alfonso.13 14 El hermano mayor del conde de Barcelona y tío de Juan Carlos, Jaime de Borbón, solicitaría meses después una investigación judicial del suceso; petición calificada por el historiador Paul Preston como de inaudita «insensibilidad y pura malevolencia» y que seguramente fue motivada por procurarse beneficios políticos a su propia causa.15

El 13 de septiembre de 1961 se anunció oficialmente el compromiso de Juan Carlos con la princesa Sofía de Grecia. Ocho meses después, el 14 de mayo de 1962, la pareja contraía matrimonio en Atenas por los ritos ortodoxo y católico. Con anterioridad a su celebración, Franco había manifestado su interés en que Juan Carlos y Sofía vivieran en España,17 de modo que, a principios de 1963, y a pesar de la oposición inicial de Juan de Borbón, el matrimonio se trasladaba a Madrid para fijar su residencia en el Palacio de la Zarzuela.

El 5 de marzo de 1966, se celebró una reunión del Consejo Privado del Conde de Barcelona en Estoril para conmemorar el veinticinco aniversario de la muerte de Alfonso XIII, a la que había sido invitado Juan Carlos. La reunión debía ser un acto de reafirmación de los derechos dinásticos de Juan de Borbón. Pese a que dos meses antes, Juan Carlos había declarado que «jamás» aceptaría la Corona mientras viviera su padre, decidió no asistir a la reunión a instancias de su esposa, Sofía de Grecia, utilizando como pretexto una indisposición. Juan de Borbón consideró aquel hecho como una ruptura de la unidad dinástica por parte de Juan Carlos.

En virtud de la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947, Franco nombró Juan Carlos como sucesor a título de rey, nombramiento ratificado por las Cortes Españolas el 22 de julio de 1969, ante las que el joven príncipe prestaría juramento el mismo día de guardar y hacer guardar las Leyes Fundamentales del Reino y los principios del Movimiento Nacional, es decir, el ideario franquista.19 No obstante, se basó en las facultades que dichas leyes le otorgaban para impulsar el cambio de régimen y facilitar el advenimiento de la democracia.

Siguiendo las reglas dinásticas, la sucesión hubiera debido recaer en su padre, Juan de Borbón y Battenberg, tercer hijo y heredero del rey Alfonso XIII. Sin embargo, las no muy cordiales relaciones entre Juan y Franco determinaron el salto en la línea de sucesión y el nombramiento de Juan Carlos como Príncipe de España, título de nuevo cuño con el que Franco pretendía salvar distancias con respecto a la monarquía liberal. Dicho salto fue aceptado por el príncipe Juan Carlos, creando un conflicto interno en la Casa Real de Borbón. El Conde de Barcelona no renunciaría oficialmente a sus derechos sucesorios hasta 1977.

JEFATURA DEL ESTADO TEMPORAL

Juan Carlos I asumió interinamente la jefatura del Estado entre el 19 de julio al 2 de septiembre de 1974, y después desde el 30 de octubre al 20 de noviembre de 1975 por enfermedades de Franco. El 9 de julio de 1974, Franco era ingresado por una flebitis en la pierna derecha. Antes de partir hacia el hospital, llamó al presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, y al presidente de las Cortes Españolas, Alejandro Rodríguez de Valcárcel, para que prepararan el traspaso interino de poderes al príncipe. Con todo, dos días más tarde, Juan Carlos, que no quería un traspaso interino por parte de Franco, intentó persuadir a Arias para que hiciera ver al dictador que debía traspasarle el poder de manera definitiva. Ante la negativa del presidente del Gobierno, el príncipe pidió a Franco que no firmara el decreto de traspaso. El 19 de julio, el estado del dictador se agravó, por lo que Arias acudió al hospital para que aprobara el traspaso. El yerno de Franco, Cristóbal Martínez-Bordiú, intentó impedir que Arias entrara en la habitación del jefe del Estado. Finalmente consiguió acceder, tras lo cual convenció al dictador para que cediera el poder de manera interina, lo que provocó la furia del marqués de Villaverde y de la esposa del dictador, Carmen Polo. Juan Carlos asumía por primera vez la jefatura del Estado de manera interina.

Tras un nuevo empeoramiento de la salud de Franco, el 23 de octubre de 1975, Valcárcel y Arias Navarro acudieron a La Zarzuela para proponer al Príncipe que asumiera de nuevo interinamente la jefatura del Estado. Juan Carlos se negó si la sustitución no era definitiva. El 30 de octubre, Franco padeció una peritonitis. Informado de la gravedad de su estado por el equipo médico que lo atendía, el dictador ordenó su sustitución por parte del príncipe Juan Carlos, lo que este aceptó, una vez tuvo la certeza de que la enfermedad del dictador era terminal.
MUERTE DE FRANCO

Al anunciarse la muerte de Franco (20 de noviembre de 1975), juró acatar los Principios del Movimiento Nacional, destinados a perpetuar el franquismo. Fue proclamado rey de España por las Cortes Españolas como Juan Carlos I de España el 22 de noviembre de 1975 y exaltado al trono el 27 de noviembre con una ceremonia de unción llamada: «Misa de Espíritu Santo» (el equivalente a una coronación) celebrada en la histórica Iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid. Pese a haber jurado fidelidad a las leyes del Movimiento, con su actitud, promovió y alentó22 20 la Ley para la Reforma Política, que fue votada por el Congreso de los Diputados el 18 de noviembre de 1976 y aprobada en referendum con un abrumador apoyo del 94%, lo que inició la Transición Española hacia la democracia.

El 14 de mayo de 1977, su padre, el Conde de Barcelona, renunció a sus derechos dinásticos históricos y a la jefatura de la Casa Real en la persona de Juan Carlos, una vez que hubo constatado la imposibilidad de acceder personalmente al trono. Con esta renuncia se reanudaba la dinastía histórica; y de esta forma, tras la proclamación de Juan Carlos I como rey de España y con la renuncia de Juan de Borbón a sus derechos, Felipe se convirtió en Heredero de la Corona y asumió el título de Príncipe de Asturias el 1 de noviembre de 1977. Don Juan efectuó su renuncia en un acto caluroso y afectivo, en donde estuvo presente, entre muchos, Landelino Lavilla en calidad de Notario Mayor del Reino; trás la ceremonia Don Juan declaró que renunciaba «con mucho amor a España y cariño por mi hijo».

 

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Durante su reinado se aprobó la Constitución española, que define las funciones del rey, suprimiendo toda participación política de la Corona y convirtiendo España en una Monarquía Parlamentaria de corte europeo occidental; asimismo, el artículo 57 de la Constitución le reconoce como el heredero legítimo de la «dinastía histórica».24 La Constitución fue ratificada en un referéndum (6 de diciembre) y el rey la sancionó el 27 de diciembre.
La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar, en forma alguna, acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum.

23-F

Uno de los momentos más graves a los que tuvo que hacer frente el rey Juan Carlos I fue el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el conocido como «23-F». Ese día, durante la segunda votación de la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo, se produjo la toma del Congreso de los Diputados por parte de fuerzas de la Guardia Civil al mando del teniente coronel Antonio Tejero. Simultáneamente en la Capitanía General de la III Región Militar (Valencia) el teniente general Jaime Milans del Bosch ocupó las calles de la ciudad con tanques y hubo diversos conatos en otros puntos, tales como la toma de los estudios de Televisión Española en Prado del Rey.

La intervención televisiva de Juan Carlos I desautorizando el golpe acabó con la insurrección, que pensaba contar con el apoyo de la Corona, y contribuyó a aumentar su carisma entre sectores políticos que hasta entonces no eran muy afines a la forma de gobierno monárquica. Después de este conflicto la monarquía quedó definitivamente consolidada.

El 9 de febrero de 2012, el semanario alemán Der Spiegel publicó un cable diplomático desclasificado por Alemania según el cual el Rey habría mostrado simpatía por los golpistas durante un encuentro con el entonces embajador de Alemania en España, Lothar Lahn.25 En respuesta, Rafael Spottorno, jefe de la Casa del Rey, desmintió esta atribuida simpatía y afirmó: «ni su Majestad ni la Casa Real acostumbran a valorar escritos u opiniones de terceros, que es una responsabilidad exclusiva de sus autores y que, en este caso, no se compadecen con la realidad de unos hechos, cuyo desarrollo y corolario final son de público conocimiento».

En 1992, ante las especulaciones acerca de que Juan Carlos mantenía una relación sentimental con la catalana Marta Gayá, tanto el jefe de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, como el presidente del Gobierno, Felipe González, manifestaron su preocupación sobre que se pudiera haber orquestado una campaña contra el Rey.27

La publicación en 1993 por el aristócrata José Luis de Vilallonga de «El Rey», última biografía autorizada hasta el momento por el rey Juan Carlos, suscitó controversia, por cuanto la edición española omitía comentarios de Juan Carlos I acerca del 23-F que sí aparecían en otras ediciones europeas del libro, del mismo modo que ponía en boca de Vilallonga comentarios que en otras ediciones se atribuían al propio Juan Carlos.28 Vilallonga había declarado meses antes en una entrevista que el Rey le había pedido que, respecto del 23-F, en el libro, «dijese yo [por Vilallonga] casi todas las cosas».

CASO URDANGARÍN

El 12 de diciembre de 2011, tras las informaciones aparecidas en los medios de comunicación acerca de la probable imputación por malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales del yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, duque consorte de Palma de Mallorca, La Zarzuela anunció que lo apartaba de todos los actos institucionales, por entender que su conducta no había sido «ejemplar».30 Además, durante su tradicional mensaje de Nochebuena, el Rey insistió en la necesidad de un comportamiento ejemplar por parte de todas las personas con responsabilidades públicas, tras lo que afirmó que «la justicia es igual para todos», lo que se interpretó como una alusión a la probable imputación de su yerno.31 Con todo, tras su discurso en la solemne apertura de la X Legislatura, el 27 de diciembre, el rey Juan Carlos lamentó que se hubiera personalizado su mensaje de Navidad.32 Dos días más tarde, el juez instructor José Castro imputaba a Iñaki Urdangarin.

Durante su declaración ante el juez instructor en Palma, los días 25, 26 y 27 de febrero de 2012, Urdangarin manifestó que el Rey le había pedido que abandonara sus negocios en marzo de 2006. Sin embargo, el 16 de abril de 2012, se hicieron públicos tres correos electrónicos escritos por Urdangarin y aportados al juez instructor por su exsocio, Diego Torres, que implicarían al Rey en negocios a favor de su yerno con posterioridad a esa fecha.

El 14 de abril de 2012, Juan Carlos I sufrió una fractura de cadera durante una cacería de elefantes a la que había sido invitado en Botsuana, lo que levantó críticas desde distintos ámbitos debido a que ocurrió en la peor semana de la crisis económica española de 2008-2012 y tras un discurso en el que el Rey había pedido «rigor» y «sacrificios» a los españoles. Mientras que Partido Popular y Partido Socialista no quisieron valorar públicamente el percance,34 Izquierda Plural, Unión Progreso y Democracia y Esquerra Republicana de Catalunya anunciaron que preguntarían al Gobierno por este asunto en el Congreso de los Diputados.35 El lendakari, Patxi López, afirmó que «no estaría mal» una disculpa pública por parte del monarca.36

El 18 de abril, al salir del hospital donde fue intervenido, el Rey se disculpó públicamente por esos hechos, situación sin precedentes desde que comenzara su reinado,37 calificada como un episodio absolutamente nuevo en toda la historia de la realeza.

GOBIERNOS DURANTE EL REINADO

 

Carlos Arias Navarro (1974-1976): presidió las primeras reformas democráticas. Sus continuas desafecciones al ritmo e intensidad de los cambios impulsados por el monarca y su insistencia en preservar el legado del dictador Francisco Franco, propiciaron finalmente su cese. El 1 de julio de 1976, tras una tensa reunión con el rey, Arias Navarro presentó finalmente su dimisión.

Adolfo Suárez (1976-1981), UCD: apoyado por un grupo de políticos de su generación, que habían llegado a las convicciones democráticas por diversos caminos, entre 1976 y 1979, desmontó el régimen franquista mediante la estrategia de las sucesivas y profundas reformas internas estrictamente acordes con la letra de las Leyes del Movimiento. Hitos claves en su periodo fueron la aprobación del Proyecto de reforma política y las primeras elecciones generales libres (1977), de las que emergieron unas Cortes constituyentes que redactaron y aprobaron la Constitución española (1978) aún vigente. Dimitió en 1981 cansado de la creciente presión de los partidos de izquierda y de las tensiones en su propio partido, UCD.

Leopoldo Calvo-Sotelo (1981-1982), UCD: durante su mandato, la decisión más relevante fue la adhesión de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que fue muy disputada por la oposición dirigida por el Partido Socialista Obrero Español. En su corto periodo se abortaron las últimas intentonas golpistas. También, se produjo la aprobación de la tan esperada Ley del Divorcio.

Felipe González (1982-1996), PSOE: los hechos más destacables de su larga presidencia fueron el ingreso en la OTAN, del que antes era opositor y que fue revalidado por un referéndum en 1986, el ingreso en la Comunidad Económica Europea (actual Unión Europea) y la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Su profunda modernización económica, social y de infraestructuras, apoyada por sucesivas mayorías absolutas, se vio empañada en sus últimos años por una profunda crisis económica, un estado de corrupción casi generalizado y su posible, aunque no demostrada, implicación en el GAL, una trama de terrorismo de Estado contra ETA. En lo referente a sus relaciones con el monarca, la percepción externa es que fueron bastante cordiales, aunque ocurrieron hechos puntuales como un escándalo de espionaje ilegal a diversas figuras entre las que se encontraba el rey.

José María Aznar (1996-2004), PP: En líneas generales, tanto con Felipe González como con José María Aznar, a medida que la Transición a la democracia iba dejando paso a varias décadas de normalidad democrática, se observaba que el papel político del rey disminuía. Tres días antes de las elecciones de 2004, a las que Aznar había decidido no presentarse, ocurrieron los atentados terroristas del 11-M en Madrid. En esta jornada de luto, el rey dirigió un discurso a la nación.39

José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), PSOE.

Mariano Rajoy (2011-presente), PP.

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