Pontevedra: Louzán y Lores abordan conjuntamente una planta de compostaje

El presidente de la Diputación, Rafael Louzán, y el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, han firmado este viernes un protocolo de colaboración con el que se inician los trámites para la puesta en marcha de una planta de compostaje en la provincia, en un acto en el que han contado con el apoyo de asociaciones de vecinos, comunidades de montes y entidades ecologistas.

Hace más de un año que la Diputación, con el apoyo del BNG, inició conversaciones con los alcaldes de la provincia para sacar adelante un proyecto intermunicipal «que permita una gestión más eficaz de los residuos tanto desde el punto de vista económico como ambiental», ha recordado Louzán.

En esta línea, el presidente provincial ha recalcado que el paso dado este viernes es «un camino que no tiene vuelta atrás» y «debe llevar a que Pontevedra, en el plazo de tiempo necesario para la construcción y puesta en marcha» cuente con una planta de compostaje que contribuya «a corto y medio plazo al avance de la calidad ambiental de la provincia».

Por su parte, Miguel Anxo Fernández Lores ha incidido en que se trata de un proyecto que «nace con buen pie, porque hay dos instituciones que se están implicando en el tema y también porque hay un sector formado por comunidades de montes, vecinos e incluso asociaciones ecologistas» que apoya la iniciativa.

En la misma línea se ha manifestado Rafael Louzán, que ha recalcado que este proyecto servirá también para evitar los grandes desplazamientos que hay que hacer actualmente para el tratamiento de los residuos y que implican un enorme gasto económico y un considerable perjuicio ambiental.
QUE SE SUMEN MÁS AYUNTAMIENTOS

Tanto Louzán como Lores se han mostrado confiados en que, aunque la planta dará servicio inicialmente al Ayuntamiento de Pontevedra y a los más de 20 ayuntamientos adheridos al Servicio Provincial de Recogida de Basura, durante el proceso de tramitación y construcción de la planta e incluso una vez en marcha, «se sumen más ayuntamientos», para sacarle mayor beneficio.

También han incidido en la necesaria conciencia social para hacer viable la planta, dado que tratará residuos que se separen en origen, por lo que es fundamental a colaboración de la sociedad. Para lograrla se impulsarán campañas de sensibilización además de implantarse un nuevo contenedor, que será de color marrón, y en el que los ciudadanos deberán depositar los residuos orgánicos correctamente separados en el hogar.
CIRCUNSTANCIAS IDÓNEAS

La unión de todas las administraciones implicadas va a permitir contar con la suficiente «masa crítica» como para garantizar la viabilidad de la planta, que Lores y Louzán consideran garantizada también por las circunstancias concretas del momento en el que nace y que en nada se parecen a las que se dieron cuando se impulsaron otros proyectos fallidos.

Además, la planta nace con el aval de coincidir con la línea de trabajo del nuevo plan de residuos de la Xunta de Galicia, que hace una apuesta firme por la compostaje, y de ser una necesidad para dar respuesta a las directivas europeas que establecen que en 2020 habrá que «compostar» un mínimo del 25 por ciento de la fracción orgánica de los residuos.

En cuanto a los terrenos, el ayuntamiento de Pontevedra se compromete a buscar una localización idónea para la planta, para lo cual abrirá un plazo de unos meses para que se puedan presentar ofertas. Ya disponen de algunas propuestas, pero que es preciso abrir un plazo y después valorarlas todas en detalle para elegir la mejor ubicación posible.

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