Un empresario lucense buscado por falsificación de cuadros en EEUU se muestra tranquilo

El empresario lucense Carlos Bergantiños, que debe comparecer todos los días en el juzgado tras ser detenido por falsificar obras de arte, ha afirmado este lunes que se encuentra tranquilo y ha dicho que su hermano «nada debe».

Bergantiños tiene que pasar a diario por el control de firmas que se ubica a la entrada de los juzgados de Lugo, según confirmaron fuentes policiales, que han precisado que el hermano de éste también tiene la obligación de hacer lo mismo una vez a la semana.

El pasado mes de abril Carlos Bergantiños fue detenido en Sevilla y, junto con su hermano, se negaba a ser extraditado a Estados Unidos, donde se cursó una orden de detención, al relacionarse a ambos hermanos con la venta de obras de arte moderno falsas por valor de 80 millones de dólares, casi 60 millones de euros.

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha dejado a ambos, que son originarios del municipio lucense de Guitiriz, en libertad con prohibición de abandonar el territorio español, tras la orden de detención internacional emitida por los americanos.

Carlos Bergantiños llegó este lunes sobre las 10,00 horas al juzgado de Lugo, que abandonó diez minutos después con el mismo maletín de color marrón con el que había acudido.

Si bien en un principio intentó sortear a la prensa, poco después posó ante los fotógrafos y respondió con un «sí señor» cuando se fu preguntado si estaba tranquilo tras el arresto. Mientras, sobre su hermano se limitó a decir que es «cosa de él» y añadió que «nada tiene y nada debe».

En este caso se investiga si estarían pagando a un pintor de origen chino por la reproducción de obras de arte que después se atribuían a artistas expesionistas. Supuestamente, según la investigación, envejecían los lienzos empleando secadores de pelo que aplicaban sobre la pintura.

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