El «Imán» de Xinzo acepta la reducción de pena para sus agresores

Imán de Xinzo

El considerado imán de Xinzo de Limia (Ourense) ha aceptado la reducción de pena de prisión de cinco a tres años y medio para dos asaltantes que en julio de 2012 entraron en la tienda Marrakech, de su propiedad, y fueron juzgados por un delito de robo con violencia e intimidación, por tres faltas de lesiones cada uno y por una falta de maltrato, pues robaron mercancía y agredieron a la esposa de Mohamed Nouri, a su hijo y a su ayudante.

El juicio por este asalto con agresión previsto para este miércoles en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ourense no llegó a celebrarse, pues se alcanzó una conformidad entre las partes para la reducción de la pena de prisión de cinco a tres años y medio, y para el mantenimiento de las demás peticiones de los denunciantes, el ex imán, su esposa y su ayudante, que acudieron al juzgado para dar su testimonio, aunque finalmente no llegaron a hacerlo.

Los escritos de acusación pública y de la particular, a los que tuvo acceso Europa Press, coinciden en el relato de lo ocurrido el 1 de julio de 2012 en la tienda Marrakech de Xinzo de Limia donde los acusados, con otras cuatro personas «no identificadas», llegaron desde Valencia en un utilitario y una furgoneta alquilados, en los que se encontró una pistola «y material para amordazar -bridas y cinta americana-«.
EXHIBIERON PLACAS DE POLICÍA

Los acusados se hicieron pasar por compradores y hablaron por teléfono con Mohamed Nouri antes de desplazarse hasta la tienda y, al llegar a ella, escogieron mercancía por valor de 9.047 euros y uno de ellos salió «para ir a buscar el dinero pero una vez abierta la puerta, entraron otras dos personas de las que una dijo ser policía y mostró una placa», según los escritos.

El propietario de la tienda, su hijo de cinco años y su ayudante fueron «amenazados de muerte con la pistola y luego golpeados y atados con bridas de pies y manos, y amordazados con cinta americana y con una bolsa de plástico metida en la boca» situación en la que estuvieron diez minutos en los que al niño le dieron una patada y le taparon la cabeza con una prenda de vestir, según el relato.

La esposa del propietario entró en la tienda cuando los asaltantes salían «y también fue amenazada con la pistola», y una vez fuera de la tienda, según recogen los escritos, a los dos acusados «no les dio tiempo de entrar en la furgoneta y huyeron del lugar «acercándose a un poblado gitano de donde tuvieron que huir al ser perseguidos con bastones por hombres del poblado, por lo que regresan al casco urbano de Xinzo, donde fueron detenidos por la Guardia Civil».

Los acusados, Ousame T. y Serigne B.D., son naturales de Senegal y con residencia legal en España. Contaron con un intérprete durante la sesión judicial de este miércoles para expresar ante la jueza y la fiscala su conformidad con la reducción de pena, de cinco a tres años y medio de prisión, de los que ya cumplieron casi dos, pues permanecen en la prisión pontevedresa de A Lama desde su detención.

Además, deberán cumplir doce días de «localización permanente» por cada falta de lesiones, que escogieron cumplir en su domicilio, y otros seis días del mismo tipo por la falta de maltrato de obra.

También se mostraron conformes con el resto de las peticiones de los acusadores, sobre indemnizaciones por 15.047 euros por la mercancía robada y 300 euros por lesiones, para Mohamed Nouri, otros 750 euros por las lesiones a su ayudante, 150 para su hijo y 30 para su esposa.
IMÁN

A la salida del juzgado, la esposa de Mohamed Nouri, Noura Aziam, ha explicado a los medios de comunicación que su esposo fue detenido en diciembre de 2013 en una redada estatal vinculada a la venta de ropa falsa y «reprochó» que «algunos le traten como un terrorista desde entonces».

«Llevo 12 años viviendo en Xinzo de Limia y seguimos haciéndolo, pero después de 45 días en la cárcel, inolvidables para todos, nos encontramos con que hay quien le trata de terrorista y esto salió también en nuestro país, Marruecos», ha detallado.

Indicó que su marido «nunca fue imán porque no tiene la titulación para ello», pero sí es «una especie de representante», pues atiende a todos los que lo necesitan en la comunidad marroquí de Xinzo de Limia. «Y si alguien viene de fuera y no tiene donde dormir, lo hace en nuestra casa, y si alguien tiene que hacer algún trámite, mi marido le ayuda porque tiene más formación universitaria», ha añadido.

En ese sentido, ha dicho que sus vecinos conocen a su familia y ella estuvo en casa de sus vecinos, «pero la convivencia es más dura», y recordó que su marido es ya español, y ya no ejerce como representante de la comunidad de Xinzo, aunque tampoco hay quien lo haga desde que ocurrió la redada denominada «operación Laika», en diciembre de 2013.

Respecto a su situación judicial, ha comentado que esperan ser llamados por el juzgado de Xinzo. «¿Creen que si mi marido fuese terrorista tendría que declarar en Xinzo?», preguntó y añadió que si fuese así: «¿Creen que yo seguiría con él si fuese terrorista?».

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