Pachi Vázquez reduce a la mitad la deuda del PSdeG

Pachi Vázquez, tras emitir su voto.
Pachi Vázquez, tras emitir su voto.

El exsecretario xeral del PSdeG Pachi Vázquez ha desmentido este lunes que su partido tuviese, a su marcha, una deuda de casi 2,2 millones de euros y, de hecho, ha sostenido que ésta no alcanza los 900.000 euros. Además, ha subrayado que él redujo a la mitad la acumulada cuando se hizo cargo del partido, tras la dimisión de Emilio Pérez Touriño, en marzo de 2009.

Después de que su sucesor, José Ramón Gómez Besteiro, hiciese público ante el Comité Nacional del PSdeG que la situación económica del partido es «crítica» y avanzase decisiones «dolorosas» sobre los 14 empleados de la Rúa do Pino, Pachi Vázquez ha querido este lunes arrojar luz sobre su gestión.

Y lo hizo en la reunión del Grupo Parlamentario Socialista, después de que el pasado sábado quien fuera su secretario de Organización, Pablo García, desmintiese las cifras aportadas por Besteiro.

En el encuentro preparatorio del pleno que arranca el martes, Pachi Vázquez tomó la palabra para aseverar ante los 17 diputados socialistas restantes que la deuda que quedaba en la organización cuando él soltó el mando, a 29 de septiembre de 2013, no alcanzaba el millón de euros.

Además, según fuentes presenciales consultadas por Europa Press, el de O Carballiño puso de manifiesto que cuando relevó al expresidente de la Xunta al frente del PSdeG las deudas superaban «los tres millones de euros» y que él logró disminuir esta cuantía en sus casi cinco años como secretario xeral.

MENOS DE 900.000 EUROS

Posteriormente, en declaraciones a la Cadena SER recogidas por Europa Press, Vázquez concretó que la deuda que él dejó no alcanza los 900.000 euros, pero no cifró la que él recibió. Lo único que reseñó a este respecto es que él logró reducirla «al 50 por ciento» gracias al «esfuerzo» de militantes y cargos públicos y pese a estar en un momento «dificilísimo».

Así las cosas, ha sostenido que la única explicación que encuentra para los datos ofrecidos el sábado por Besteiro es que haya «un malentendido financiero» o que «alguien» haya hecho «mal» las cuentas. En todo caso, ha opinado que lo más «fácil» sería haber «llamado» a la dirección anterior para «contrastarlo».

«Son datos constatables, están en el banco, no son entelequias», ha incidido, y se ha mostrado partidario de «aclararlo entre todos». En este punto, ha dicho que cree que habrá una reunión entre Besteiro y Pablo García para «repasarlo».

Pese a ello, ha lamentado que «el daño ya está hecho» y que haber ofrecido esas cifras de deuda del partido «no es justo ni correcto». Sobre todo, ha profundizado, cuando entre la deuda que se le achaca figura incluso «la hipoteca de la sede de la Rúa do Pino», que se formalizó en la época de Antolín Sánchez Presedo, a finales de los años 80.

Dicho esto, ha recalcado que «el problema no es la deuda», sino la caída en las aportaciones públicas y en el número de diputados, que dificultan «mantener el gasto» del partido. Es lo mismo, ha subrayado, que ocurre a nivel federal, donde está en marcha un expediente de regulación de empleo.

«LA HERENCIA»

Más allá de las cifras, lo que distintos cargos socialistas están cuestionando es la idoneidad de «airear las vergüenzas» de la organización como si de la «herencia» de la que habla el PP se tratara.

«La herencia es la de la familia», ha señalado una veterana dirigente socialista a Europa Press, mientras otros subrayan que «todas» las direcciones «heredan lo bueno y lo malo» de sus antecesores sin que «nunca» se haya producido este hecho.

En el lado opuesto, no falta quien valore esta «estrategia» de Besteiro, de «diferenciarse» de la gestión y de las «formas» de la anterior dirección del PSdeG.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar