78 años de cárcel para los cuatro asesinos del chófer de Verín

La hija de la víctima.
La hija de la víctima.

La Audiencia Provincial de Ourense ha condenado a un total de 78 años de prisión y al pago de 95.000 euros de indemnización a los 4 acusados, que un tribunal popular declaró culpables, de asesinar a un chofer de autobuses de Verín (Ourense) en septiembre de 2011.

En el texto judicial, que se ha dado a conocer este martes, se condena al autor «material» del asesinato, el portugués Ilidio Magallaes Ribeiro, a la pena de 22 años de prisión por un delito de asesinato con agravante de alevosía.

Asimismo, a Dolores Álvarez Álvarez y María Ángeles Pousa Álvarez –esposa e hija del asesinado, Bernardino Pousa– las condena a 20 años de prisión cada uno como autoras de un delito de asesinato con agravante de parentesco.

El cuarto acusado en este caso, Alberto Vázquez Luis, novio de la hija de la víctima, ha sido considerado responsable de un asesinato en concurrencia con atenuante de confesión, y condenado a 16 años de prisión.

El sicario portugués que degolló al vecino de Verín.
El sicario portugués que degolló al vecino de Verín.

En concepto de responsabilidad civil, el tribunal de magistrados ha condenado a los acusados al pago «solidariamente» de 45.000 euros al hermano del fallecido y de 20.000 euros a cada uno de sus dos nietos, menores de edad.

El tribunal ha señalado además que no hay que establecer «resarcimiento alguno en favor de autocares Guerra», empresa en la que trabajaba el fallecido, «al no resultar acreditado en manera alguna que sufriese perjuicio alguno como consecuencia de la muerte de su empleado».

Las costas procesales deberán ser pagadas de forma solidaria por todas las partes, incluidas las acusaciones particulares.
SENTENCIA

La semana pasada un tribunal popular determinó, tras 10 horas de deliberaciones, la culpabilidad de los cuatro acusados en el caso. El juicio duró tres días.

Ahora, la sentencia de los magistrados recoge los hechos probados para el jurado popular. Así, considera que las pruebas de la inculpación de Alberto Vázquez Luis provienen «de su propia declaración y de la acreditación de su enemistad manifiesta con el fallecido, además de la explicación de Ilidio Magallaes, que reconoció que fue contratado por Alberto para matar».

Tanto Vázquez Luis como las mujeres, esposa e hija del fallecido, son para el tribunal de magistrados, «autores intelectuales» del asesinato por inducción.

En el caso de la esposa, explica la sentencia, «existe un móvil sentimental», al tiempo que es la única «con capacidad económica suficiente para afrontar el gasto del crimen». Su culpabilidad se refuerza, según el tribunal, porque ella misma «reconoció que no se preocupó de ir al entierro de la víctima».

Para la hija del fallecido, según la sentencia, había un móvil «económico, pues el fallecido parecía tener intención de desheredarla», además de «enemistad manifiesta con su padre, porque expulsó a su novio del piso». La mujer «se sintió» además «arrinconada en el trabajo», donde compartía espacio con su padre y con otra mujer, con la que supuestamente él inició una nueva relación sentimental.

Para Ilidio Magallaes, según la sentencia, las pruebas de culpabilidad emanan de su propia declaración inculpatoria y de las de los peritos forenses.
RECURRIRÁN LA SENTENCIA

La condena aplicada por la Audiencia Provincial se ajusta casi en su totalidad a la petición de la fiscal del caso, salvo en el caso de Alberto Vázquez Luis, pues la sentencia final le condena a 16 años -en lugar de los 17 pedidos por la fiscal- por la atenuante «ordinaria» de confesión.

En ese sentido, el letrado de Vázquez Luis ha confirmado a Europa Press que presentará recurso argumentando que la confesión debería calificarse como «atenuante muy cualificada», lo que supondría una reducción mayor en la condena a prisión.

La sentencia también será recurrida al menos, por los abogados de Ángeles Pousa y de Dolores Álvarez, según han explicado a Europa Press.

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