El Plan Integral de Turismo estará orientado a la salud, la gastronomía y el paisaje

 
Una de las líneas acción en la que trabajará el Ejecutivo que dirige Alberto Núñez Feijóo hasta 2016 es la apuesta por el desarrollo de productos emergentes, entre los que se incluye el denominado turismo sanitario o de salud a través del fomento de programas específicos post-ingreso para pacientes y acompañantes.

Así lo recoge el Plan Integral de Turismo de Galicia 2014-2016, que sitúa como una de las acciones previstas promover la cooperación entre centros de salud y agencias de viajes de turismo receptivo de Galicia para el diseño de paquetes de servicios turísticos para acompañantes y pacientes tras su ingreso, adaptado a sus «necesidades y preocupaciones».

Como producto emergente en el sector, el Gobierno gallego también aspira a fomentar el turismo idiomático con el impulso de iniciativas como la puesta en marcha de un ‘Carné de Estudiante Idiomático Amigo de Galicia’, con descuentos especiales en servicios turísticos para ellos y su familia con el objeto de fomentar el consumo turístico y la repetición de su visita.

También en la misma línea de turismo idiomático, contempla el diseño de programas de ocio complementarios para dar a conocer Galicia y el Camino a los alumnos. Como mercados estratégicos, ha situado Brasil, Canadá, Estados Unidos, Corea, Japón, Alemania, Irlanda y Reino Unido.

AMENAZAS Y DEBILIDADES

El plan también recoge un análisis pormenorizado de fortalezas y oportunidades, debilidades y amenazas del sector con el fin de emprender acciones de mejora y alcanzar una serie de retos estratégicos como el de ganar un 5,7 por ciento de turistas en establecimientos reglados de la comunidad y alcanzar los 4 millones, es decir, superar en 215.204 los casi 3,8 millones registrados en 2013.

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El objetivo de la la Xunta es que en 2016 Galicia alcance el millón de turistas internacionales –frente a los 913.049 de 2013–; también aumentar la ocupación media hotelera del 29,65 al 33,54 por ciento; incrementar la estancia media de 2,13 a 2,5 noches; y también elevar el gasto total de turistas internacionales de 733,4 a 836 millones de euros.

Como «fortalezas» de la comunidad, el plan identifica su riqueza «natural y paisajística; la calidad de las aguas termales y la gastronomía; el «gran símbolo histórico» que representa el Camino de Santiago en el mundo; y un patrimonio artístico y cultural que cuenta con cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad.

Pero también aborda sus debilidades y amenazas. En el último apartado alude a la existencia de destinos «más consolidados y especializados» con los que hay que competir en «calidad y precio», también a la situación económico-financiera y a la «imagen exterior de España, influenciada por la actual situación de crisis».

CLIMA GALLEGO Y FEÍSMO URBANÍSTICO

Otra amenaza que constata el plan es la «percepción negativa» con respecto al clima gallego por parte de los turistas y la «excesiva dependencia de las rutas creadas por las líneas de bajo coste».

Como debilidades se constata, además, el feísmo urbanístico y el «bajo nivel de capacitación» de los profesionales del sector privado en cuanto a idiomas, calidad y gestión ambiental, entre otras cuestiones.

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