Investigadores alertan sobre el peligro de desaparición de los juegos tradicionales de Galicia

Herramientas utilizadas en los juegos tradicionales de Galicia.
Herramientas utilizadas en los juegos tradicionales de Galicia.

Investigadores y estudiosos han alertado del riesgo de que se pierda el patrimonio lúdico de Galicia, y han instado a las administraciones a trabajar para promover la recuperación de juegos y juguetes tradicionales, por su gran valor social, cultural e incluso como instrumentos de “vida saludable”.

Así lo ha apuntado, en declaraciones a Europa Press, el escritor y profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidade de Vigo, Camilo Brandín Feijóo, quien ha recordado que “la invasión de juguetes electrónicos ha hecho olvidar el juego y el juguete tradicionales”.

“Los cambios en la forma de vida han supuesto abandonar este tipo de juguetes”, ha constatado Brandín, quien, no obstante, ha alertado de la necesidad de “recuperar ese patrimonio”. “No es solo una cuestión cultural, sino de salud. Es obvio que los juegos y juguetes de antes eran más saludables, conducían a los niños a relacionarse con su entorno natural, a moverse… hoy en día, los juegos más demandados solo requieren tocar una pantalla con un dedo”, ha lamentado.

Brandín, que fue pionero en la compilación de información sobre los juegos y juguetes tradicionales (con su obra ‘Os xogos dos nosos rapaces’, ilustrada por Xaime Quesada), ha criticado la “falta de implicación” de las administraciones en los procesos de recuperación, en los que asociaciones o personas a nivel particular “están solos”.
RECUPERACIÓN

A pesar de la existencia de “algunos artesanos”, no hay en Galicia empresas como tal dedicadas a la fabricación o reproducción de juguetes tradicionales, aunque sí empresas organizadoras de actividades de tiempo libre que trabajan en la recuperación de juegos populares.

La Asociación Galega do Xogo Popular e Tradicional (AGXPT) es uno de los colectivos que trabaja en la recuperación de juegos y juguetes tradicionales en Galicia, junto con otras organizaciones, como Brinquedia, una red de juego tradicional en la que está integrada.

El portavoz de la AGXPT, Paco Veiga, ha alertado de que “el principal problema” que dificulta la recuperación del patrimonio lúdico es “la excesiva compartimentación de los grupos de edades y la ruptura de las vías de transmisión”. “Antes convivían varias generaciones durante todo el día, era más fácil que un abuelo, un padre o un hermano mayor transmitiese sus conocimientos sobre la fabricación de un juguete, o sobre cómo jugar a determinados juegos”, ha apuntado.

Según ha señalado, los procesos de recuperación del patrimonio lúdico han empezado a organizarse en Galicia desde principios de los años 2000, ya que antes “había contribuciones parciales”. No obstante, ha advertido de que se trata de una recuperación “artificiosa” en muchos casos, producto de investigaciones y trabajo de estudiosos, no de una verdadera transmisión.

En cualquier caso, ha precisado que, la mayoría de juguetes modernos “no son más que una evolución” de los juguetes tradicionales. “¿Qué es si no un coche de juguete? Pues una carrilana de plástico”, ha subrayado.

Paco Veiga ha criticado que los juegos y los juguetes tradicionales no hayan tenido hasta ahora la misma consideración que otras manifestaciones culturales y sociales en Galicia, y ha abogado porque, al igual que se ha hecho con aspectos como el patrimonio arquitectónico o incluso el patrimonio musical, las administraciones trabajen para recuperar esa parte de la historia de Galicia. “En este país se desatendieron muchas cosas, porque se pensó que la normalización era solo para el idioma”, ha apostillado.

¿COSAS DE NIÑOS?

Considerar que los juegos y los juguetes son sólo ‘cosas de niños’ es uno de los problemas a los que se enfrentan quienes quieren recuperar esas manifestaciones culturales. Así lo ha señalado el escritor y maestro Antón Cortizas, autor de ‘Tastarabás’, un volumen considerado como uno de los mejores recopilatorios que hay en la actualidad de juguetes tradicionales, fruto de diez años de trabajo y con un millar de referencias.

“Los juegos y los juguetes están minusvalorados, porque se consideran cosas de niños”, ha apuntado Cortizas, quien ha apuntado la necesidad de que “desde arriba” se promueva el juego tradicional no sólo entre los niños más pequeños, sino entre los estudiantes de secundaria y también el juego tradicional para adultos.

Antón Cortizas ha mostrado su confianza en que este tipo de juegos y juguetes “no se perderán del todo porque siempre hay gente que lucha para que sigan, aunque sean grupos minoritarios”. No obstante, ha apuntado que “lo que ya está perdido es muy difícil de recuperar”, en referencia a la transmisión de la tradición de jugar y fabricar juguetes. “La esencia del juguete tradicional es la autoconstrucción, y eso es lo más difícil de recuperar”, ha añadido.

Cortizas ha destacado el papel de algunos centros educativos en Galicia, “aunque son pocos”, cuyos profesores, “por iniciativa propia”, desarrollan programas y actividades de recuperación de los juegos y juguetes de hace décadas.

REPRODUCCIÓN

Entre las personas que se dedican en Galicia a estudiar y a reproducir los juguetes de las generaciones pasadas, están los investigadores del patrimonio lúdico Xosé López González y Xosé Manuel García. Ambos llevan más de 15 años trabajando en rescatar juegos y juguetes, e incluso se han atrevido a reproducirlos.

El entorno natural es la principal fuente proveedora de material para la construcción de estos juguetes. De hecho, la Fundación Raquel Chaves, ya definió en 1994 el juguete tradicional como un objeto “natural o de escasa manufactura” que sirve para jugar y que puede ser hecho por los propios niños “a partir de materiales muy accesibles”.

Salvando las diferencias entre zonas geográficas de Galicia, o incluso entre épocas del año, los materiales empleados para elaborar este tipo de instrumentos son elementos vegetales, piedras, madera, conchas o plumas, corchos, latas, etc.

Los paraguas de maíz, la billarda, los zancos, los carritos hechos con un nabo, los barcos de lata, las carrilanas, las veletas de plumas, los bolos artesanos o la peonza son algunos de los juguetes que los niños gallegos (y también de otros lugares de España y Europa) de principios del siglo XX se fabricaban.

El presidente de la Fundación Raquel Chaves, Antonio Manuel Chaves, ha subrayado que Galicia ha sido siempre “un país rico en la creación de juguetes tradicionales, populares y artesanales”, y ha incidido en la idea de que los juegos y juguetes industrializados “fueron apareciendo a partir de otros muy simples”. Así, invita a comparar las tradicionales chapas con los ‘tazos’ de plástico y de colores vivos que fueron populares durante una temporada en una época reciente.

A pesar de la generalización de los juguetes industriales, y de la “invasión” de los productos ‘made in China’. Antonio Chaves advierte de que los juguetes que triunfen serán aquellos no den la espalda a sus antecesores tradicionales. En ese sentido, ha señalado existen “valores inherentes” a los juguetes antiguos, que deben tenerse en cuenta, como su carácter creativo y democratizador; su potencial para permitir transgredir las normas y objetivos de la economía de mercado; su vigencia; su contribución al desarrollo de la personalidad y la salud mental de los niños; su alto valor añadido; o su consideración de bienes de interés cultural “de primer orden”.

Es necesarios estar conectado para escribir un comentario Conectar