Encuentro sin acuerdo entre la diputada Carmen Iglesias y Esquerda Unida

Diputada Carmen Iglesias

 

La conciliación planteada por Esquerda Unida con Carmen Iglesias ha finalizado este martes sin acuerdo dada su negativa a renunciar al escaño, extremo requerido por la organización para poner fin a su expediente disciplinario. Además, la ourensana ha dejado claro que se irá al grupo mixto si sufre “mobbing” en AGE o no se le asigna trabajo.

En este escenario, EU iniciará los trámites para la expulsión de quien se negó a dejar correr la lista en AGE para que la vacante que dejó en la coalición David Fernández Calviño fuese cubierta por otro miembro de Anova.

Por su parte, en declaraciones a los medios ante la sede de EU en Santiago, Iglesias ha asumido que, en su situación, sólo podrá entrar en Alternativa Galega de Esquerdas como “independiente”, pero ha dejado claro que no se convertirá en una “diputada florero”.

“Si me siguen haciendo mobbing, como me hicieron ayer, no tengo vocación de mártir”, ha remarcado, antes de añadir que estaría “muy bien” como única diputada del grupo mixto.
LA “OFERTA” DE BEIRAS

Con todo, ha admitido que el lunes pidió la adscripción en AGE, de modo que “ahora la pelota está en el tejado de Beiras”. “Fue quien me hizo la oferta”, ha apuntado, en relación a su entrada en la coalición, y ha puntualizado que tiene cinco días para decidir si finalmente la acepta en el grupo.

El pasado jueves, el portavoz del Alternativa, Xosé Manuel Beiras, alegó que él no puede “actuar contra los derechos legales” de una persona que forma parte de la lista con la que la coalición que lidera se presentó a las últimas elecciones autonómicas y, por tanto, anunció que la admitiría en caso de que ella lo solicitase.

Así las cosas, en el supuesto de que el veterano nacionalista firme su inclusión en AGE, Carmen Iglesias hablará con él para conocer qué atribuciones le reserva y analizar si éstas son “adecuadas”.

“No voy a entrar para estar en el ‘poleiro”, ha insistido, para referirse a la última fila del hemiciclo a la que fue relegada el día de toma de posesión de su escaño. Y es que, como ha enfatizado, su intención es “trabajar en la política” y desarrollar su “vocación política”.
“LO MÍO ES EL FEMINISMO”

A renglón seguido, ha abundado en que tiene “un buen equipo para hacer política en la calle” y ha precisado que su “prioridad son las reivindicaciones de los ciudadanos, que se acaben los recortes y recoger las propuestas de la calle”. “Lo mío es el feminismo, la igualdad y los temas sociales”, ha concretado.

Preguntada directamente si podrá abarcar todo el trabajo en caso de irse al grupo mixto, la ourensana se ha presentado como una persona “trabajadora”.

“Hasta donde llegue. Y hasta donde me dejen”, ha apostillado, convencida de que “tanto en un sitio como en otro” no va a tener “mucha cancha”. “Pero con la poquita que me den, que siempre fue poquita, desde ahí ya tiras para arriba”, ha resuelto.
EXPULSIÓN DE EU

Acerca de su expulsión de EU, ha indicado que la conciliación fracasó al no aceptar la formación su propuesta de “dejar las cosas quietas hasta que acabe la legislatura” a fin de “no hacer más daño a la organización ni al grupo parlamentario”.

“Pero no quisieron”, ha lamentado, antes de ironizar con que sus “delitos” fueron “tan graves” que fue imposible alcanzar un acuerdo.

A través de un comunicado, EU ha explicado que se condicionó la finalización del expediente abierto a su renuncia al acta de diputada, extremo al que ella se opuso objetando que sus “ambiciones personales y políticas” eran “perfectamente legítimas”, y pidió permanecer en la organización política el tiempo que resta de legislatura.

“Esa actitud entra en contradicción con los estatutos aprobados en la XI Asamblea Nacional y los principios básicos de nuestra organización”, ha sentenciado Esquerda Unida, que ahora enviará a Iglesias un “escrito de imputación” por sus faltas para que haga sus alegaciones y será el Consello Político Nacional el órgano que fije la sanción.
“SIN GANAS DE PRESENTAR ALEGACIONES”

Ante ello, tras expresar que siente lo que “cualquiera” al que echen de la organización en la que milita con “muchas ganas y mucho trabajo” desde hace “12 o 15 años”, ha admitido que no tiene “ganas” de presentar alegaciones.

“Creo que ya no me van a quedar ganas de presentarlas”, ha enfatizado Iglesias Sueiro, antes de explicitar que ahora busca centrarse y “hacer otras cosas aparte de estar pendiente de esta historia”.

“Me quiero dedicar ya al trabajo parlamentario”, ha zanjado, y ha dicho sentirse “aliviada” tras una reunión de apenas una hora en la sede de EU para intentar resolver su situación. “Salgo aliviada porque es un paso hacia el final de toda esta historia”, ha finalizado, antes de proclamar un “salud y república”.
POSTURA DE LA DIRECCIÓN DE EU

Si bien al término de la reunión con Carmen Iglesias ningún dirigente de Esquerda Unida quiso hacer declaraciones a los periodistas, antes de su inicio, el secretario de Organización, Rubén Pérez, avanzó que el posicionamiento de la ejecutiva sería “hacer valer la legalidad estatutaria de la organización”.

“Es lo que nos queda como dirección, o estaríamos incurriendo también nosotros en un desprecio a la militancia de Esquerda Unida”, ha manifestado.

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