Muere Alfonso Armada a los 93 años

Alfonso Armada

El general Alfonso Armada ha fallecido en Madrid a los 93 años tras varias semanas hospitalizado y traladado desde su casa en Santa Cruz de Ribadulla, en el municipio coruñes de Vedra.

Alfonso Armada y Comyn era un militar que alcanzó notoriedad por su participación en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Ostentó el título de IX marqués de Santa Cruz de Rivadulla, título concedido por el rey Carlos II, el 8 de marzo de 1683.
A los 16 años se alistó en el ejército, en el bando sublevado. Fue destinado en la Guerra Civil a los frentes de Madrid, Andalucía, Guadalajara, Teruel y Valencia. También combatió con la División Azul en el frente de Leningrado.

Alfonso Armada_1981_23FEn 1945, como comandante, fue instructor en varias escuelas militares. Dio clases militares al rey Juan Carlos, convirtiéndose en uno de sus mejores amigos y consejeros, y llegó a ser miembro del Estado Mayor Central. Otra de sus labores fue como secretario general de la Casa del Rey, puesto que ocupó durante 17 años. Sin embargo, sus enfrentamientos con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, y el hecho de que enviase cartas con el sello de la Casa Real pidiendo el voto para Alianza Popular en las elecciones de 1977 hicieron que fuese relevado.3 De la secretaría del monarca pasó a ser profesor principal de la Escuela Superior del Ejército y, poco antes del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, a la sazón el día 12 del mismo mes y año, Armada asumió el cargo de segundo jefe del Estado Mayor del Ejército.

GOLPE DE ESTADO

Esta trayectoria se vio truncada el 23-F, al ser uno de los principales participantes del intento de golpe de Estado. Según los planes de los golpistas, sobre Armada habría recaído la presidencia del gobierno que dirigiría el país si el intento de golpe no hubiese fracasado. Aunque no con total seguridad, se cree que él era el “elefante blanco” que esperaban los golpistas en el Congreso.4 Se descubrió que estaba implicado cuando se ofreció al Jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Gabeiras, para ir en persona al Congreso a proponer a Tejero una salida: su ofrecimiento para presidir un gobierno cívico-militar con presencia de líderes políticos. Tejero se negó rotundamente a que entrasen políticos civiles o comunistas en el gobierno y ahí empezó el fin del golpe.
El 22 de abril de 1983, el Tribunal Supremo le impuso una condena de 30 años de cárcel y pérdida de empleo, cumpliendo su pena en la prisión de Alcalá Meco. El 24 de diciembre de 1988, el Gobierno le indultó alegando razones de salud y que el reo acataba la Constitución Española.

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