Una diputada popular de Madrid, herida en el suceso, pide el cese de los presidentes de Renfe y Adif

María Teresa Gómez-Limón_deputada PP Comunidade Madrid

La diputada del PP en la Asamblea de Madrid María Teresa Gómez-Limón, que resultó herida en el accidente de tren de Santiago de Compostela del pasado 24 de julio, exige el cese de los presidentes de Renfe y de Adif, Julio Gómez-Pomar y Gonzalo Ferre respectivamente, por ser los «máximos responsables» de sus compañías cuando sucede algún problema, y ha reclamado también la apertura de una comisión de investigación sobre el suceso en el Congreso.
Gómez-Limón ha explicado a Europa Press que, aunque el conductor del Alvia que descarriló a apenas cuatro kilómetros de Santiago el pasado 24 de julio pueda tener «su parte de responsabilidad» no se trata del único responsable, y ha señalado directamente a los presidentes de Renfe y Adif como «máximos responsables de todos los errores que se cometan en sus compañías, no a nivel penal, pero sí por responsabilidad civil».
«¡Qué menos! En cualquier país democrático ya estarían cesados. Los sistemas de seguridad han fallado por todos los lados, como constata el auto del juez. Es de sentido común, y no entiendo cómo, a día de hoy, aún no están cesados. Ellos son los máximos responsables de la compañía y tienen unos emolumentos acordes», ha añadido la ‘popular’.
«LAMENTABLES» LAS EXPLICACIONES
De hecho, las explicaciones que tanto Ferre como Gómez-Pomar dieron en el Congreso a principios de agosto le parecieron «lamentables» y no le convencieron «en absoluto», y critica también que su partido se niegue a abrir una comisión parlamentaria de investigación. «Es lo menos que requieren 79 muertos», opina.
Gómez-Limón, que procede del CDS, también carga contra la ministra de Fomento, Ana Pastor, y contra su predecesor, el socialista José Blanco, que «también son responsables». «Blanco porque parece que cortó la cinta (de inauguración de la línea) diciendo que había un sistema de seguridad que no existía sólo porque había elecciones próximas; y Pastor porque su obligación cuando llega al cargo es enterarse de cómo están las cosas», precisa.
De hecho, la diputada madrileña se declara «muy indignada» y «totalmente desprotegida como ciudadana», ya que no comprende cómo es posible que el Gobierno modifique el proyecto de infraestructuras de una red ferroviaria sustituyendo un sistema de seguridad por otro y «nadie dé cuenta de nada».
«Coges un tren y no sabes los riesgos que estás corriendo. Y me parece inaudito que, a los tres días del accidente, pongan el sistema (ERTMS). ¿Por qué no estaba antes? Si pensaban que era bueno tres días después también lo era tres días antes y se hubieran evitado 79 muertes», lamenta.
Para poder dar respuesta a todas estas preguntas, María Teresa Gómez-Limón tiene decidido personarse como acusación particular en la causa, aunque aún no ha ultimado los detalles de esta decisión con sus abogados. «No quiere que la gente responsable quede impune, por mí y por el resto de víctimas», justifica.
NI UN TELEGRAMA
Mientras, se recupera poco a poco de las lesiones que el accidente le causó en una vértebra, el esternón y un pie, aunque reconoce que piscológicamente está «muy afectada» porque la experiencia fue «de terror». «Tengo el terror metido en el cuerpo, me ha afectado mucho, uno no se lo puede imaginar hasta que lo vive. Pero habrá que superarlo, porque en la vida hay que tirar para adelante», dice.
«Pero lo que no me quita nadie es la rabia. A mí no me hacen comulgar con ruedas de molino», apostilla, señalando que aunque ha recibido «toda la solidaridad y apoyo» de sus compañeros de la Asamblea –de todas las formaciones– y del PP de Madrid, del Gobierno no ha recibido «ni un telegrama» de apoyo. «Cero, nada. Y no ya como diputada, sino como víctima. Del Gobierno ni un telegrama», concluye.

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