La armadora pensaba que el Prestige «dejaría sus huesos» en San Petersburgo

   El exdirector técnico de la flota de Universe Maritime –armadora del ‘Prestige’–, George Alevizos, ha reconocido que pensaban que el buque «dejaría sus huesos» en San Petersburgo, donde estuvo meses antes de la catástrofe marítima que afectó a las costas españolas y francesas en 2002.

   Por su parte, el capitán Stratos Kostazos, la persona al mando del ‘Prestige’ antes de relevarle  Apostolos Mangouras, ha vuelto a defender, en el juicio por el siniestro, que el buque estaba «condenado». Sin embargo, ha admitido que no comunicó oficialmente todas las deficiencias que dijo haber visto.

En un interrogatorio tenso entre el abogado que defiende a Apostolos Mangouras, José María Ruiz Soroa, y Kostazos, éste ha dicho que, en la documentación que remitían a la empresa que fletaba el barco, había «engaños» y que se modificaban datos como las temperaturas que registraba la carga.

CAMBIO DE MANDO

Preguntado también por qué no anotó, en el cambio de mando, todos las deficiencias que, según su testimonio, había, –entre ellas, «corrosión» en los tanques que transportaban el fuel–, ha argumentado que fue para «proteger» a la armadora y para protegerse «profesionalmente».

«Y no entrar en la lista de negra», ha manifestado. Sin embargo, ha insistido en que los armadores eran «conscientes» de los «defectos». «Todo lo que no debes escribir se lo transmites verbalmente, porque tienes que proteger al armador», ha alegado Kostazos, incidiendo en que es «una práctica habitual».

Asimismo, ha puesto en duda que fuese suya la firma de un documento en el que se revela la existencia de «tres deficiencias» en el buque, pero en las que no figuran desperfectos como los que citó en su interrogatorio de este miércoles.

SITUACIÓN DE LA TRIPULACIÓN

Por otra parte, el excapitán del ‘Prestige’ –al que el letrado de Mangouras ha llegado a tildar de «mentiroso»– ha insistido en que pidió a los armadores que tomaran las medidas oportunas con el barco y con problemas surgidos con el segundo jefe de máquinas, del que dijo que intentó acuchillarle.

En su declaración, ha vuelto a denunciar las condiciones en las que estaba la tripulación. «Repartíamos el pan como una misa», ha declarado también este testigo, quien ha insistido en que pedían suministros, pero que no llegaban. «Debían de venir en camello», ha ironizado.

POSIBLE PERJURIO

En el juicio, la defensa de Mangouras ha pedido la declaración del segundo jefe de máquinas, Michael Sobrepeña, por supuestas «contradicciones» respecto a la autoría de un informe remitido a la clasificadora ABS sobre deficiencias en el buque.

Tanto esa defensa como la de Mare Shipping, propietaria del buque, han argumentado que Kostazos podría haber cometido perjurio, a lo que la Fiscalía les ha instado a no «intimidar» a un testigo. «Es casi coactivo», ha argumentado también. El tribunal comunicará la próxima semana si acepta o no la declaración de este testigo.

HASTA «31 DEFICIENCIAS»

Por su parte, el antiguo director técnico de la flota de Universe Maritime, armadora del ‘Prestige’, George Alevizos, ha admitido que durante la estancia del buque en el Golfo Pérsico se encontraron «31 deficiencias» lo que, en su opinión, evidenciaba que la inspección de China «era incompleta».

Además, ha testificado que el director de Universe Maritime, ya fallecido, le aseguró que el barco «dejaría sus huesos» en San Petersburgo, donde estuvo meses antes de la catástrofe.

En su caso, ha dicho que pensaba que el ‘Prestige’ iba a realizar un «viaje corto». «No sabía a dónde iba, ni la carga que llevaba», ha dicho este testigo, para quien «existía algo más que se quería ocultar» en la documentaciones remitidas a la clasificadora ABS.

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