Anova rechaza la unidad orgánica del nacionalismo

El líder de Anova, Xosé Manuel Beiras, considera “muy positivas” las propuestas del portavoz nacional del BNG, Xavier Vence, “de interlocución” entre las fuerzas nacionalistas gallegas, aunque ha descartado una unidad orgánica, porque “eso es meter la historia política del nacionalismo gallego de los últimos diez años en la moviola marcha atrás”.

Este domingo Anova-Irmandade Nacionalista celebra un encuentro “deliberante” en Santiago para tratar las vías de futuro a seguir –que funciona a modo de primera parte de su asamblea nacional que culminará en el plenario de los días 8 y 9 de junio– en la que Beiras ha valorado las llamadas a la unidad realizadas en los últimos tiempos por Xavier Vence “si se trata de interlocución”. “De buscar acuerdos en los espacios en los que estemos de acuerdo y procurando los puntos comunes de coincidencia de los que, en definitiva, somos nacionalistas y de izquierda”, ha explicado.

Preguntado por la prensa por futuras alianzas electorales de Anova, Beiras se ha remitido a que su formación propuso al BNG una unidad de acción el pasado 25 de julio “ante la amenaza de la barbarie que supone este PP” y la reiteró en la pasadas elecciones autonómicas sin ser aceptada. “Esa unidad de acción fue asumida por quien fue asumida, que fue quienes estamos en AGE como coalición electoral para el Parlamento de Galicia”, ha apostillado.

Así, aunque ha afirmado que “habrá interlocución” con las propuestas de Xavier Vence, ha censurado las críticas de otros dirigentes del Bloque en las que critican que: “Nos fuimos porque perdimos en la asamblea de Amio o incluso decir que nos financiamos con dinero de las alcaldías que usurpamos al BNG, ¿entonces cómo se puede hablar de unidad y menos orgánica?”.

Por ello, Xosé Manuel Beiras ha subrayado que no cree necesario la unidad, porque “se puede caminar juntos” y ha puesto como ejemplo “cuando una pareja se separa civilizadamente”.

Sobre esta cuestión, el responsable de acción institucional de la formación, Martiño Noriega, ha asegurado que Anova “deberá marcar cuáles son sus caminos colectivos en cuanto a las alianzas”.

“Pero nosotros ahí hacemos una valoración antitética, entendemos que las sumas multiplican y las restas dividen, en ese sentido no partimos de condiciones prefijadas, sólo ponemos dos condiciones: izquierda real, asentada en la mayoría social, y respeto a la capacidad de decidir del pueblo gallego”, ha subrayado Noriega.
RECHAZA SITUACIÓN HEGEMÓNICA DE ANOVA

A preguntas sobre si cree que Anova ha sustituido al BNG como formación hegemónica en el nacionalismo gallego, Beiras lo ha negado rotundamente. “El BNG tiene toda una red de sedes que nosotros no tenemos”, ha puesto como ejemplo, al tiempo que ha señalado los diversos asesores y trabajadores del grupo parlamentario del Bloque.

“No creo que se deba plantear, ni dentro del nacionalismo ni dentro de la izquierda, la dinámica de la competición”, ha abogado Xosé Manuel Beiras.

Sobre este extremo, ha remarcado que Anova nació “por la convicción de que era necesario un nuevo proyecto, una nueva lectura de la realidad y, sobre todo, un nuevo proyecto común, pero no nace para desplazar a nadie”.
ASAMBLEA DELIBERATIVA

Así las cosas Beiras ha defendido que la asamblea deliberativa de Anova “tiene un sentido muy claro” para “esclarecer mejor las cosas” en forma de debate, con el fin de que luego “haya un periodo suficiente de reflexión” hasta el plenario final de junio en “un proceso de convergencia en lo fundamental”.

Para el autor de ‘O atraso económico da Galiza’, “la clave” para el éxito del proyecto de Anova está en “darse cuenta” de que sus miembros están en “una escuela” de aprendizaje político, y ha abogado por “hacer los planos lo mejor posible para que el edificio que se construya sea sólido” y que “dure”.

En este sentido, ha apostado “por poner un punto final” a la construcción de ese edificio metafórico con el que ha identificado a Anova, para llevar a la práctica las ideas definitivas.

Anova-Irmandade Nacionalista celebra este fin de semana un primer encuentro antes de que tenga lugar su primera asamblea nacional, que pondrá en firme el camino iniciado hace en julio un año con su constitución en “movimiento político”, como lo definió su líder, Xosé Manuel Beiras. A debate se encuentra un documento en el que se recoge la alianza con Esquerda Unida como un “éxito” y también el refuerzo de esta organización nacida hace un año auspiciada por los ‘irmandiños’ comandados por el histórico nacionalista.

De esta forma, la formación que ha aglutinado a distintas sensibilidades nacionalistas con 1.200 afiliados, pivotando en la izquierda, y que ha surgido de una de las grandes escisiones que vivió el BNG en 2012, se reúne este domingo en “asamblea deliberante” y “abierta”.
BALANCE Y SUCESIÓN DE NORIEGA

Por su parte, el responsable de acción institucional de Anova, Martiño Noriega, ha defendido “el deporte sano” de expresar opiniones “sin la necesidad” de sellar acuerdos a través de una reunión como la de este domingo.

En lo tocante al balance de Anova desde su creación, Noriega cree que “tiene una corta vida de meses, pero llena de éxitos”, por lo que ha defendido el trabajo de “sintonizar con la mayoría social agredida” y la labor parlamentaria llevada a cabo en este periodo.

Preguntado sobre si se considera el relevo natural de Beiras al frente de Anova, Martiño Noriega ha destacado que es una organización horizontal y “es republicana, no monárquica”, por lo que “la cuestión de la sucesión queda para el príncipe Felipe”.

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