La Universidade de Vigo recupera el globo estratosférico perdido, que apareció en Paradela

Globo aerostatico Universidade Vigo

   El equipo de investigadores que lanzó el primer globo estratosférico de la Universidade de Vigo ha logrado recuperar el dispositivo, que llevaba un mes y medio perdido y apareció en el municipio lucense de Paradela, próximo al destino estimado de aterrizaje, que era Escairón.

   El experimento apareció medio sumergido en una charca en una finca de Espiño, una pequeña aldea de siete habitantes ubicada en la parroquia de Remesar. De hecho, el artefacto despertó inquietud entre los vecinos, quienes incluso llegaron a pensar que era material radiactivo y permanecieron alejados de la caja, sin tocarla.

Sin embargo, el hijo de uno de los matrimonios que reside en el pueblo llegó a Espiño desde Barcelona y se dio cuenta de que se trataba de un experimento de la Universidade de Vigo. Este hombre, Jorge Fernández, se puso en contacto con los investigadores llamando al número de teléfono que se incluía en el dispositivo y este lunes lo entregó en la institución.

El globo fue lanzado el 18 de febrero desde el campus vigués con el objetivo de poner a prueba diversas tecnologías que incorporar a los satélites en los que trabaja la universidad. Pese a que se contaba con una estimación del lugar donde caería, el equipo investigador no pudo localizarlo y el artefacto permaneció todo ese tiempo perdido.

IMÁGENES

Los investigadores vigueses han podido recuperar los datos de los experimentos que llevaba el globo, así como cerca de tres horas de grabación de la cámara de vídeo que tenía incorporada. Las imágenes permiten ver algunos de los lugares más representativos de Galicia, como las Rías Baixas o los Cañones del Sil.

Además, como ha podido subir hasta unos 30.000 metros, el llamado ‘Balloon Xat 001’ ha captado espectaculares imágenes del planeta y del espacio, así como de las estelas dejadas por aviones a su paso.

El globo también transportaba un sistema de medición y almacenamiento de los valores relativos a la temperatura y el campo magnético terrestre, un GPS y una batería para posible uso en satélites. Con los datos recogidos, el equipo científico podrá analizar aceleraciones, velocidades angulares y comprobar si los modelos teóricos de gravedad se corresponden con la realidad.

Los investigadores vigueses ya están preparando un segundo experimento. Después del primer globo estratosférico, los siguientes serán más complejos y permitirán hacer pruebas de hardware para el proyecto FemtoXat, con el que se va a desarrollar uno de los satélites más ligeros del mundo –con unos 250 gramos de peso–.

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