La Xunta apura plazos para evitar el cierre de la fábrica de armas

La Xunta de Galicia, junto al Ayuntamiento de A Coruña y el comité de empresa de Santa Bárbara, tienen hasta el próximo viernes, día 15, para tratar de forzar un cambio en la decisión de la multinacional General Dynamics, que prevé aplicar un expediente de regulación de empleo (ERE) extintivo en la fábrica de armas, lo que supondría el despido de 180 trabajadores.

El conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, ha destacado que, tras los contactos mantenidos con la empresa, el Gobierno gallego apurará los plazos la semana que viene reclamándole «más tiempo para garantizar la viabilidad» de la planta e, igualmente, «el mismo trato que a otras» factorías de la compañía, donde no se plantea el cierre.

En declaraciones a los medios tras una reunión de en torno a una hora en el complejo administrativo de San Caetano, en Santiago –la segunda en 15 días–, el presidente del comité de empresa, Roberto Teixido, ha ratificado que la plantilla «luchará con lo que haga falta» por «el futuro industrial», que es «lo que está en juego», y, a partir del día 12, cuando están convocados «de forma permanente» en Madrid, buscarán que General Dynamics «se avenga a razones».

Conde, junto al alcalde coruñés, Carlos Negreira y el director xeral del Igape, Javier Aguilera, ha trasladado al comité de empresa «el máximo apoyo y respaldo» de la Xunta a los trabajadores de la fábrica de armas.

A este respecto, Teixido se ha mostrado convencido de que el Ejecutivo autonómico dará «la respuesta política» que, a su juicio, requiere la situación, ya que la multinacional lo que pretende es «cargarse la industria de la defensa española» y por eso cree que «no quiere dar plazo», ante la posibilidad de que vuelva a estar «sobre la mesa» la alternativa que existió «en su momento» y que pasa por la venta de las instalaciones a otra firma.

«DE UN ZAPATAZO»

La premura con la que ha sido planteado el ERE de extinción para la planta de A Coruña contrasta, según ha criticado el representante sindical, con los tiempos establecidos para otras factorías como la de Murcia y Palencia.

En la primera de ellas, «para un tema parecido estuvieron negociando casi un año» y en la segunda «empezaron las dos empresas a negociar en mayo-junio de 2012 y con el comité de empresa están negociando desde el 28 de noviembre», ha resaltado Roberto Teixido.

En este sentido, ha censurado que la fábrica de armas de A Coruña se pretenda cerrar «de un zapatazo, en 15 días». «Esto no es serio», ha agregado, antes de señalar que su objetivo no es optar por «el conflicto social» pero que, si tienen que «repetir la experiencia», lo harán, en alusión al encierro hace años durante 138 días. «Estamos entrenados», ha advertido el sindicalista.

«SOLUCIÓN EQUILIBRADA»

Por su parte, el conselleiro Conde ha incidido en que la Administración gallega buscará «una solución equilibrada», al entender que la multinacional debe otorgar, dentro de su «estrategia» empresarial, «las mismas condiciones» para la factoría coruñesa que para las demás.

«En los contactos que ya tuvimos con la empresa, trasladamos de forma contundente nuestra posición: que puede tener viabilidad, es competitiva y lleva trabajando muchísimos años y muy bien en A Coruña», ha subrayado el titular de Eocnomía e Industria.

«Insistiremos la semana que viene», ha indicado, antes de comprometer «todos los esfuerzos» de la consellería para tratar de garantizar «el futuro» y «la viabilidad» de la fábrica de Santa Bárbara en A Coruña. «Tenemos todos los argumentos, que responden a la propia capacidad y trabajo de la empresa, para encontrar una solución», ha defendido Conde.

Dicha solución «pasa por no abordar un ERE extintivo», como ha constatado, y, a preguntas de los medios sobre si la adopción de despidos «puntuales» sería asumible, se ha limitado a responder con un «vamos a ver cuál puede ser la solución».

«ADECUACIÓN DE EMPLEO»

Precisamente a este respecto, el responsable del comité de empresa, después de hacer hincapié en que «lo que está en juego es el futuro industrial» y que no se dé «un trato discriminatorio» a Galicia, ha subrayado que «si hubiera que hacer algún tipo de adecuación de empleo vía no traumática», como se ha hecho «otras veces», lo aceptarían.

Pero, en todo caso, ha incidido en que «no se puede permitir que una multinacional venga aquí y se crea que» los gallegos «todavía» andan «con la pluma». «Somos normalitos los gallegos, muy responsables, tanto o más que cualquiera, y por eso exigimos un trato no discriminatorio, un trato igualitario», ha proclamado.

Así, ha resumido que «la empresa tiene que cambiar su postura la semana que viene» y ha agradecido que «la Xunta está respaldando esta postura junto con el Ayuntamiento», para «ver si desde Galicia se inicia una cruzada a nivel de Estado» y se consigue «parar los pies a esta multinacional».

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