El alcalde de Ourense dice que su antecesor no debió dimitir

El alcalde de Ourense, el socialista Agustín Fernández Gallego, cree «muy exagerado» pedir la dimisión de un político en el momento en que es imputado en un procedimiento judicial y aboga por que «todos los partidos» se pongan de acuerdo para pactar criterios «coherentes y homogéneos» acerca de cuándo se debe presentar la renuncia, «al margen de las decisiones personales de cada uno».

En una entrevista en la Radio Galega recogida por Europa Press, Agustín Fernández se muestra favorable a que los políticos presenten su renuncia cuando haya «al menos una resolución judicial en la que se establezca una responsabilidad, una vez superada la fase preliminar de valoración de la prueba».

Así, rechaza pedir la renuncia de un político en una etapa «preliminar de investigación» de una causa judicial, cuando es llamado a declarar como imputado, ya que se trata de «una fase muy previa» y ello podría llevar a «cometer errores». «Tenemos que respetar la presunción de inocencia o podemos dar lugar a juicios anticipados que pueden producir daños irreparables», ha advertido.

En esta línea, ha confesado que él cree que su predecesor en la alcaldía de Ourense, Francisco Rodríguez, no debió haber dimitido a raíz de su imputación en la Operación Pokémon, que investiga una trama de sobornos de empresas a políticos a cambio de concesiones de servicios públicos.

«Creo que en una fase tan preliminar de una investigación no se debe exigir el cese de un político», ha afirmado y ha agregado que no entiende que «la diferencia sea casi que haya fianza o no». Francisco Rodríguez fue detenido el pasado mes de septiembre en el marco de la Operación Pokémon y salió en libertad bajo fianza de 6.000 euros, pero en esta causa también está imputado Xosé Clemente López Orozco, quien permanece en el puesto como alcalde de Lugo.

DECISIÓN «RACIONAL»

Al respecto, el alcalde de Ourense ha vinculado la dimisión de Francisco Rodríguez con que «la situación del ayuntamiento era ingobernable porque no había apoyo del BNG», más que con presiones de la dirección del PSdeG, a sólo unas semanas de las pasadas elecciones autonómicas.

«La decisión en aquel momento, la que tenía mayor racionalidad para gestionar los recursos públicos era que dimitiese», ha indicado en referencia a que los nacionalistas decidieron abandonar el bipartito local a raíz de la imputación del entonces alcalde. Precisamente, sobre una hipotética vuelta del BNG al gobierno local, Fernández ha reconocido que le gustaría que fuese así, pero es «complicado», por lo que los socialistas gobiernan sin mayoría absoluta Ourense.

JUDICIALIZACIÓN

Agustín Fernández también ha alertado sobre los efectos de la «excesiva judicialización», puesto que «puede llevar a que se utilice esta vía como mecanismo de presión, de amenaza y de amedrentamiento» de los gestores públicos. «Hay que reforzar los órganos de control, pero también el gestor político debe intentar quedar al margen de que la vida pública se judicialice permanentemente», ha afirmado.

Como vía de lucha contra la corrupción, propone «reforzar todos los órganos de control», pero es escéptico sobre la verdadera eficacia de otras medidas como hacer públicas las declaraciones de la renta de los políticos o las contabilidades de los partidos. En cualquier caso, defiende que los políticos inmersos en problemas judiciales «son una minoría» y apela a «no prejuzgar la culpabilidad» y «esperar a que haya una resolución judicial».

ALCALDÍA

El alcalde de Ourense ha asegurado que se siente «totalmente libre e independiente» respecto a Francisco Rodríguez para adoptar las decisiones oportunas en la alcaldía y ha indicado que la «relación de amistad» de ambos «no influye para nada en la gestión del día a día».

Acerca de si será el candidato del PSdeG en las próximas elecciones municipales, ha reconocido que él siempre sostuvo que «ocho años eran más que suficientes para dedicarle a la vida municipal», aunque ha matizado que «las circunstancias son nuevas» ahora, ya que «no pensaba que iba a ser alcalde». Así, ha indicado que no tiene «ninguna idea preconcebida» y que adoptará la decisión al final del mandato.

Sobre las acusaciones del PP en relación a supuestas irregularidades en contrataciones realizadas por el Ayuntamiento de Ourense, el alcalde ha defendido que se trata de personal «esencial» y ha atribuido las acusaciones a «una maniobra de despiste» para sacar el foco de atención de la Diputación Provincial, inmersa en la causa que investiga al expresidente José Luis Baltar por supuestamente haber enchufado a trabajadores.

Finalmente, Fernández se ha mostrado partidario de la elección del secretario general del PSdeG en primarias y ha dicho que, «teniendo en cuenta los últimos resultados electorales», es preciso «darle voz a militantes, simpatizantes e incluso a toda la sociedad» para «renovar el mensaje». A su juicio, es preciso «una importante renovación de abajo arriba» y se ha mostrado dispuesto a asumir él mismo la necesidad de ceder el mando a una nueva generación política.

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