El satélite XaTcobeo sigue emitiendo un año después de su lanzamiento

   El picosatélite XaTcobeo, diseñado por un grupo de alumnos e investigadores de la Universidad de Vigo, sigue emitiendo señal casi un año después de haber sido puesto en órbita por la lanzadera Vega, y es uno de los dos satélites –de un total de siete– de ese proyecto que continúa reportando información desde el espacio.

El hecho de que XaTcobeo siga enviando señal es una muestra del «excelente trabajo realizado», según ha apuntado el profesor Fernando Aguado, que está al frente del equipo que ha diseñado este satélite. Después de casi doce meses, el XaTcobeo ha completado unas 5.200 órbitas alrededor de la tierra.

Aunque no estaba previsto que aguantara más de tres meses, el picosatélite sigue en órbita y su vida útil puede llegar a los tres años. El equipo que lo diseñó sigue recabando datos de los tres experimentos que lleva a bordo: una radio-software, un medidor de radiación y un nuevo mecanismo de despliegue de paneles solares.

OTROS PROYECTOS

Al margen de este «rotundo éxito», la Agencia Espacial Europea acaba de confirmar que la Universidad de Vigo participará, junto con otras nueve universidades europeas y un consorcio italiano, en la misión espacial ESEO, un microsatélite educativo que operará en una órbita de baja altitud.

Los investigadores vigueses serán los encargados de controlar el satélite y recibir la información una vez puesto en órbita, algo que se prevé entre 2015 y 2016.

Asimismo, se prepara el lanzamiento del HumsatD, para mayo o junio de este año, y será puesto en órbita por el cohete Dnepr. Este satélite forma parte de una iniciativa que incluye otros ocho satélites que serán enviados al espacio en tres lanzamientos. Dentro de Humsat, el equipo vigués también trabaja en el Femtosat, un satélite más pequeño que tiene la misión de actuar de repetidor para aumentar la cobertura local de los sensores cuando pase el otro satélite por encima.

Por otra parte, dentro del plan estratégico de la Universidad, se busca financiación para una iniciativa pionera: crear satélites más evolucionados, de hasta 100 kilos masa. La idea es integrar un satélite gallego, el G-Xat, en la constelación japonesa Uniform, embarcando en él sensores de infrarrojos que permitan, entre otras aplicaciones, la detección de incendios, la monitorización de la temperatura de la superficie del mar, u obtener imágenes de pérdidas y consumo de energía.

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