Baltar y Louzán coinciden en la eleccion directa de los diputados provinciales

Baltar y Louzán, que han comparecido este lunes en el Parlamento de Galicia para presentar los presupuestos de las diputaciones que presiden, mostraron su acuerdo en que la elección de los integrantes de las diputaciones y de su presidente se hagan de forma directa por los ciudadanos, interpretando ambos que esta reforma contribuiría a combatir la «desafección».

Los titulares de las diputaciones de Ourense y Pontevedra coinciden también en la necesidad de una reforma de las administraciones. Por su parte, Baltar, ha acusado a la Xunta de «incumplir reiteradamente un mandato constitucional» que establece que las comunidades deben transferir a las diputaciones una parte de los tributos recaudados en la provincia. «Lamento decirlo porque un año más sigue sin cumplirse lo que establece el artículo 142 de la Constitución», añadió.

Los grupos de la oposición, por su parte, han centrado sus críticas en la gestión de personal en el caso de Ourense, en donde la portavoz socialista, María Quintas, ha dicho que las prácticas son «casi mafiosas». En cuanto a la política de Louzán, lo han acusado de hacer de la diputación «una herramienta al servicio del partido» y de actuar de forma «caciquil». Tanto el BNG como Alternativa Galega de Esquerda (AGE) han reclamado la eliminación de las diputaciones.

REGULAR LOS TRIBUTOS A LAS DIPUTACIONES

En su intervención, el presidente ourensano ha incidido en los problemas de financiación y ha pedido al Parlamento regular la participación de las diputaciones en los tributos para recibir las cantidades correspondientes de la Xunta.

«Esto, se mire como se mire, es muy grave, no solo porque supone incumplir reiteradamente un mandato constitucional, sino porque supone privar a los ciudadanos de Ourense del debido retorno de una parte de los tributos que pagan». «Por eso reclamo lo que, según la Constitución, nos corresponde, que es una participación justa y equitativa de la recaudación que la Xunta obtiene de los tributos de los ciudadanos de la provincia de Ourense. Es una cuestión de justicia tributaria», ha sostenido.

En este sentido, ha explicado que las transferencias de la comunidad autónoma «son escasas y responden a convenios puntuales de cooperación». De la cuantía total del presupuesto, 66,3 millones de euros, un total de 27,8 millones corresponden al capítulo de personal. La Diputación de Ourense, ha afirmado, está «inmersa en un profundo y decidido proceso de reordenación de sus recursos humanos», con el fin de lograr una administración «más eficiente» y «poner en valor ese capital humano, tan injustamente despreciado en tantas ocasiones».

REFORMA ADMINISTRATIVA

Por su parte, el presidente de la Diputación de Pontevedra ha incidido en la «necesidad y urgencia de una reforma administrativa que termine con las duplicidades y aclare competencias». «Confío en que la crisis sirva para dar el paso definitivo en este camino», ha apuntado y ha abogado por «una nueva organización de la administración local, incluidas las diputaciones».

En cualquier caso, Louzán ha apostado por «reforzar» el papel que, a su juicio, corresponde a las diputaciones como «gestores y prestadores de servicios», con la convicción de que pueden «ahorrar costes» y mejorar la cobertura y prestaciones de los ayuntamientos, en especial de los más pequeños. Precisamente, sobre los municipios, ha justificado que si asumen competencias impropias no es «por capricho ni por irresponsabilidad, sino por compromiso». Por ello, otro «pilar básico» es «la cooperación y el impulso a fórmulas de gestión y prestación de servicios más eficientes y eficaces».

UNIÓN EN PRESTACIÓN DE SERVICIOS

Por su parte, Baltar hizo también alusión a su apuesta por fusionar servicios municipales, siempre que la decisión esté «basada en la voluntariedad y en la cooperación y no en la imposición autoritaria» y ha argumentado que esta opción tiene «múltiples ventajas frente a la fusión de municipios», aunque esta última vía es «muy respetable».

En la réplica a Baltar, la portavoz del PSdeG en el debate, María Quintas, ha acusado a los Baltar de construir «un entramado caciquil presuntamente corrupto en torno al PP, donde los favores y la obediencia se pagan de forma casi mafiosa». Además, ha enviado un saludo al ya exalcalde de Vilamartín –una moción ha hecho pasar el gobierno municipal este mismo lunes al PP–, «desalojado por las artimañas» de los populares.

En su turno, el representante de AGE, David Fernández, ha concluido que «lo mejor que podría hacer» el ente provincial es «disolverse», pues solo le ha reconocido como elemento positivo el no ser una institución «galegófoba». La portavoz del BNG, Tereixa Paz, ha coincidido al pedir la supresión del ente, pero ha ido más allá y, tras dirigir numerosas críticas a la política de personal, ha dicho a Baltar que la situación «no se puede dirimir» pidiendo su dimisión. «No es suficiente», ha agregado.

En nombre del PPdeG, Miguel Santalices ha elogiado la labor de Manuel Baltar al frente de la Diputación de Ourense. «En mi pueblo dicen que si tienes una buena liebre no la dejes escapar y tenemos una buena liebre», ha destacado.

CRÍTICAS

También el responsable de la Diputación de Pontevedra ha escuchado críticas por parte de la oposición y el portavoz socialista, Abel Losada, lo ha acusado de emplear la institución como «herramienta política al servicio del partido», de recurrir a prácticas «caciquiles» y de entregar «cheques», que forman parte de «la lluvia fina que lo único que hace es comprar voluntades de las que se aprovechan los líderes del PP».

También el portavoz de AGE en el debate, Juan Manuel Fajardo, ha reprobado la entrega de cheques «como si el dinero fuese suyo». «Las diputaciones tienen que desaparecer, no solo la de Pontevedra, porque son entidades caciquiles», ha reclamado y ha acusado a Louzán de usar la de Pontevedra «como agencia de colocación para los suyos».

El presidente provincial le ha replicado que el de Fajardo es «un caso de esos claros» de «políticos metidos a sindicalistas o sindicalistas metidos a políticos». «Fracasados sindicalistas metidos a políticos que después actúan de esa manera que usted acaba de decir. Tiene esa virtud, de muchas veces gritar. Gritar, gritan tipos de personas, así como el caso suyo», le ha contestado, entre protestas del diputado y del socialista Abel Losada, que le pidieron «respeto».

En representación del BNG, Carme Adán también ha apostado por la desaparición de las diputaciones, que «no son administraciones austeras ni están al servicio de la ciudadanía».

Por último, el diputado del PPdeG Alejandro Gómez Alonso ha criticado los «discursos bipolares» de la oposición, que piden disolver las diputaciones «pero no explican cómo hacerlo ni los costes» y ha defendido que se trata de instituciones «de indiscutible utilidad para los ciudadanos».

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