Rechazada una iniciativa sobre la sanidad con reproches a la gestión del bipartito

La iniciativa legislativa popular (ILP) que pedía, entre otras cuestiones la gestión pública directa de la sanidad para «recuperar un sistema universal, público y gratuito» no ha contado con el apoyo de los populares gallegos, que a través del parlamentario Miguel Santalices ha reprochado a los promotores que «echó en falta su ayuda» para denunciar cuando «no se construía ningún centro de salud o se presentaban hospitales pero no se empezaban a hacer».

«Eché en falta su ayuda cuando se presentaban hospitales pero no se empezaron a hacer; eché en falta su ayuda cuando no se construía ningún centro de salud, eché en falta cuando se creó Galaria; eché en falta cuando se implantó el primer copago asistencial –teleasistencia–; eché en falta que no nos echaseis una mano cuando se querían suprimir 30 puntos de atención continuada», ha recriminado el diputado popular, a modo de «reflexiones» personales en referencia al bipartito, época en la que era portavoz de Sanidad de su grupo.

Sin embargo, pese a estas recriminaciones, el portavoz de la Plataforma SOS Sanidade Pública, Manuel Martín, cerró el debate advirtiendo de que esta entidad «seguirá trabajando con todas sus armas» porque «peligra la sanidad»; y ha advertido a los dirigentes populares que contarán «incesantes muestras de posiciones en contra» contra las medidas.

«Hay dos alternativas: la que garantiza el derecho a la sanidad de toda condición; y las que niega y entrega los recursos al mercado medieval de la salud», ha advertido Manuel Martín, que sí ha recabado el apoyo de todos los grupos de la oposición –PSdeG, Alternativa Galega de Esquerda (AGE) y BNG–.

Aunque han mantenido duras discrepancias el portavoz de los promotores y el diputado popular, Santalices, que puso ejemplos de otros países europeos en los que existe el copago, reconoció que compartían la «filosofía» de que haya «un modelo universal, público y solidario», de forma que ha fijado las diferencias en las «fórmulas de gestión para conquistar la sostenibilidad».

NO COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

Pero, precisamente, este aspecto de gestión es uno de los ejes centrales que determinan la iniciativa presentada, la cual pretende evitar colaboración pública privada para la construcción de infraestructuras, y la consecuente gestión externalizada de servicios.

Sin embargo, la tesis defendida por el diputado del PP es que es ahora la única manera de llevar a cabo infraestructuras, en especial, en un contexto de «ataque traicionero de la crisis», que Galicia «está resistiendo mejor». De ahí que haya reivindicado que en la Comunidad gallega «no haya copago, salvo el farmacéutico, el d siempre; y no haya necesidad de cerrar consultorios u hospitales».

Durante su intervención, Manuel Martín ha recriminado que la «campaña neoliberal encontró un firme aliado» en el Gobierno gallego, al que ha reprochado que «intentan liquidar (la sanidad) por traspaso a los grandes grupos financieros internacionales», con el «incremento de conciertos, pago de recetas por parte de los pensionistas, pago de ambulancias no urgente y proyectos privatizadores como el de Pontevedra».

«Nos jugamos la existencia de la sanidad pública», ha advertido Martín, quien ha señalado que la aprobación de esta iniciativa supondría la «mitad de la batalla» ganada. El hecho de que no prospere, supondrá que la plataforma «seguirá defendiendo y explicando» a la ciudadanía los postulados de la normativa que proponen. «Tenemos la razón de nuestra parte», ha sentenciado.

A colación de los copagos, la oposición, que ha puesto en valor la iniciativa por ser de ámbito ciudadano, ha aprovechado su intervención para pedir a la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, que no respaldase la implantación del copago del transporte no urgente, el cual se debatirá en el próximo Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS).

«¿Es accesorio o complementario que el enfermo coma? ¿O que se traslade un enfermo de cáncer para recibir quimioterapia?», se ha preguntado la parlamentaria socialista Carme Acuña, quien ha advertido de que «si se destina menos dinero, y a eso se suma la complicidad de los gobiernos del PP, se mata la sanidad pública».

APOYOS RECIBIDOS

La diputada del PSdeG ha advertido de que «la crisis no creó la necesidad de privatizar, sino la disculpa» y ha proclamado que la ciudadanía «no quiere que el PP destruya el servicio para que se pueda comprar y vender». «Nuestros pensionistas ya no pueden más», ha remarcado, en otro momento, para exigir «que pague más quien más tiene, no quien más enferme».

«Es la lucha de clases pura y dura: el rico que puede pagara esta asistencia; y el pobre, que como mucho, tendrá la beneficencia», ha recriminado la diputada de AGE responsable del área sanitaria, Eva Solla.

De esta forma, ha denunciado un «expolio» de la sanidad pública y quien puso como ejemplo su propia experiencia como enfermera en la privada para asegurar que las empresas buscan reducir costes.

«Éste es el gran tapón de plástico que nos va a permitir acceder a la sanidad», proclamó, por su parte, el diputado nacionalista Carlos Aymerich, comparando la iniciativa con la práctica de recogida de tapones que se usan para financiar tratamientos.

Así, el parlamentario presentó esta iniciativa como modelo de «consenso» social y ha advertido que la reducción de inversión en sanidad, que «los ciudadanos ya están experimentado», sólo «la podrán aplicar con las fuerzas del orden público en los hospitales».

CONCENTRACIÓN

En paralelo al debate parlamentario, unas 50 personas se concentraban en el exterior del Pazo do Hórreo para rechazar la «privatización» de la sanidad pública entre cánticos de ‘Non pode ser, políticos corruptos e os enfermos a morrer’ y proclamas de ‘Sanidade universal e gratuita’.

Entre pancartas ‘En defensa da sanidade pública’, una de las portavoces del colectivo, Mercedes Díaz, justificó ante los medios su presencia en la necesidad de apoyar a sus compañeros que, en el hemiciclo, estaban defendiendo una iniciativa legislativa encaminada a blindar la sanidad pública.

«Es un derecho universal que hemos logrado en este país hace mucho tiempo», subrayó, convencida de que la salud es «un bien primordial» y «no puede ser un negocio, como pretenden los políticos».

Por otro lado, Miguel Santalices volvió a recriminar que el alcalde de Vigo sea «insensato e irresponsable» al poner trabas para la construcción del nuevo hospital, palabras que el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista pidió que se retirasen del acto.

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