Beiras dirige el destino de Galicia durante unos minutos

Los focos del inicio de la IX Legislatura del Parlamento de Galicia han tenido en el portavoz de Alternativa Galega de Esquerda, Xosé Manuel Beiras, a uno de sus protagonistas, ya que su vuelta al Pazo do Hórreo donde fue diputado 20 años ha estado acompañada por la presidencia «efímera» de la Mesa de Edad, desde la cual tuvo que «vencer» –bromeó– «la tentación de disolver» el hemiciclo.

Sus palabras fueron escuchadas atentamente y con faz seria por la ya reelegida presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, quien desde el conocido como ‘poleiro’ –la última fila– aguardó el momento de volver a prometer la Constitución y el Estatuto de Galicia «ante el pueblo de Galicia, representado aquí» al tomar posesión de su acta.

 

 

Más sucinta que su predecesor en la Mesa de Edad, al entender que «hoy no era día de discursos», Pilar Rojo ha reivindicado «el esfuerzo compartido, el diálogo y el consenso» como vías para construir una Galicia «abierta, plural y solidaria».

Previamente, Xosé Manuel Beiras también hizo votos por conseguir que la «ética» reine en el hemiciclo, y logró arrancar, en su extensa alocución, sonrisas en las bancadas del grupo que apoyará al gobierno, como las del portavoz parlamentario, Pedro Puy. Mientras, el presidente autonómico en funciones, que como máximo en dos semanas volverá a ser investido, mantuvo un gesto serio ante las palabras del histórico nacionalista.

La polémica sobre la constitución de la Mesa únicamente por los grupos del PP y del PSdeG tampoco fue pasada por alto por el presidente accidental. Así, usó el inicio de las votaciones para ironizar con que, si bien creía que los populares no iban a dividir sus votos para copar todos los puestos, tampoco los socialistas emplearían sus 18 diputados para sentarse en los otros dos sillones.

Finalmente, el PPdeG, con su mayoría absoluta, se hizo con los tres puestos principales –Presidencia, Vicepresidencia y Secretaría–, y el PSdeG llevó a Marisol Soneira y Concepción Burgo a la Vicepresidencia segunda y Vicesecretaría.

Este hecho fue calificado como «un primer paso negativo» por el portavoz del BNG en la Cámara, Francisco Jorquera; mientras que su homólogo del PPdeG, Pedro Puy, apuntó que no hay más grupos «porque la oposición no se puso de acuerdo, a diferencia de lo que ocurrió en otras legislaturas».

Al margen de las llamadas a la «concordia y diálogo» hechas por la presidenta, los grupos parlamentarios –aún por constituir en los próximos días– han avanzado que propondrán «alternativas», como han dicho el socialista Abel Losada y el nacionalista Jorquera.

Sin embargo, tanto el diputado del Bloque como Alternativa Galega de Esquerda se han comprometido a llevar a cabo una oposición «firme» y que lleve «la voz» de la calle dentro de las paredes del Pazo do Hórreo.

Precisamente, de forma simbólica ya lo han hecho este viernes los diputados de Alternativa, que junto a más de un centenar de personas han recorrido la calle de O Hórreo desde la Plaza de Galicia en ‘cortejo cívico’, con banderas republicanas y de Galicia con la estrella roja, y con proclamas de «hay que pararlos».

CLAVELES, ROSA Y SEMPRE EN GALIZA

Como es habitual, los diputados del BNG portaron un clavel, símbolo revolucionario, y el libro ‘Sempre en Galiza’ de Castelao, galleguista al que el portavoz de AGE pidió tener presente a todas sus señorías en esta Legislatura.

También Eva Solla, miembro de Esquerda Unida y la más joven de la Cámara, portó un clavel entre sus manos; mientras que Marisol Soneira, ahora vicepresidenta segunda de la Cámara, acudió con una rosa roja, símbolo del socialismo.

Las anécdotas del día tuvieron distintos protagonistas. Así, mientras que coincidiendo con una nueva imputación en la ‘Operación Pokémon’, el diputado de EU Juan Manuel Fajardo portó una camiseta de los dibujos homónimos; el nacionalista Francisco Jorquera, experimentado en el Congreso, erró como debutante en el hemiciclo gallego al querer salir en medio de la sesión por la puerta que le corresponde a los miembros de la Mesa.

Otra de las imágenes del día fue el momento en que, durante la segunda de las votaciones de la sesión constitutiva, el exalcalde de Santiago, el socialista Xosé Antonio Sánchez Bugallo, paró por el camino a Pilar Rojo para darle dos besos y felicitarle por su nombramiento.

Tampoco faltaron las caras conocidas entre las bancadas del público, como las de los tres presidentes populares de las diputaciones provinciales –A Coruña, Ourense y Pontevedra–; el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias, José Manuel Rey; o la de la presidenta del Consello Económico e Social, Corina Porro, todos ellos en la primera fila.

Por el PSdeG, apoyó a los suyos la diputada en el Congreso Laura Seara; mientras que la eurodiputada Ana Miranda y el alcalde de Teo, Martiño Noriega, hicieron lo propio en nombre del BNG y Anova. Además, el eurodiputado Willy Meyer acudió por parte de Izquierda Unida.

El Himno de Galicia volvió a sonar mientras que diputados comunistas de Esquerda Unida y del BNG levantaron el puño derecho para entonar las estrofas de Eduardo Pondal. Mientras, Beiras elevó el brazo izquierdo y Xavier Ron se puso la mano en el corazón.

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