El avistamiento de un tiburón que se convirtió en delfín

La playa ferrolana de Ponzos, con zona acotada para la práctica del nudismo

Especialistas en la materia desactivaron la alarma que en la tarde del domingo dejó fuera de servicio las playas ferrolanas de Santa Comba y Ponzós tras extenderse entre los bañistas la sensación de haber visto a un tiburó que finalmente era un delfín mular, habitual en la zona y en todo su contorno.

A las dos de la tarde alguien dijo haber visto un tiburón en Santa Comba y media hora después llegaban noticias de la cercana de Ponzos. Así que los socorristas elevaron de inmediato la bandera roja y anunciaron por megafonía la posible presencia del feroz animal, con lo que los arenales cambiaron súbitamente su función de baño de agua y sol por una actitud general de observación del mar

En algunos casos esa labor de vigilancia estuvo acompañada de cámaras, que finalmente permitieron determinar que se trataba de una especie común en la zona Ese trabajo correspondío a la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños, Cemma, y a la Sociedade Galega de Historia Natural, que determinaron que se trataba de un delfín mular, también llamado arroaz.

Para los habitantes de la zona, avistar un cetáceo es algo común. El colectivo Cemma ha publicitado la existencia de treinta puntos para el avistamiento y destacado cuatro como los mejores: Punta das Olas, Faro Silleiro, Punta Remedios y el puerto de Bueu.

El habitante más habitual de las costas gallegas es el delfín común, al que corresponden el 50 % de los avistamientos; después le siguen el delfín mular, la marsopa común, el delfín listado, el calderón común y el delfín gris.

El número de especies  resultado de la contabilizacion de varamientos desde el año 90 permite concluir que son al menos 22 tipos de cetáceos. Eso sí, las ballenas solo ocupan el 2 por ciento de los avistamientos, y para eso, a larga distancia.

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