Último homenaje a Chavela Vargas

En vida, Chavela Vargas disfrutó del tequila, el mariachi y no ocultó su sufrimiento al cantar con esa voz ronca que la caracterizó.

Le habría gustado saber que su despedida en una plaza popular no dejó fuera su pasión musical, ni su gusto por la bebida, ni al pueblo mexicano, que se le entregó por años en conciertos y en su homenaje póstumo en la Plaza Garibaldi de la Ciudad de México, donde tiempo atrás estuvo de parranda con el compositor José Alfredo Jiménez.

 

«Chavela ,ya te tocó cruzar el río. Llévate nuestro cariño y el de todo el pueblo mexicano» , dijo Lila Downs antes de interpretar «Cruz de Olvido» acompañada por dos guitarras y los ojos a punto de derramar lágrimas durante el concierto que se realizó en honor a «La Chamana» . Downs llevaba una botella de tequila en la mano izquierda y un caballito en la otra.

Cientos de personas se congregaron la plaza del centro de la Ciudad de México para rendir homenaje a Vargas, quien murió el domingo a causa de un paro respiratorio. Tenía 93 años.

Personas de todas las edades esperaron horas para pasar por una alfombra roja al interior de una carpa donde fue colocado el féretro de Vargas cubierto por su sarape rojo, negro y blanco.

Algunos de los que pasaban cerca del cuerpo de Chavela tomaban tequila, otros le mandaban besos, unos más reían de la emoción y colocaban ofrendas florales.

 

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