Cambios en Educación para la Ciudadanía para evitar el «adoctrinamiento»

El Consejo de Ministros ha aprobado el Decreto que cambia el temario de la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) para «suprimir las cuestiones controvertidas y susceptibles de caer en el adoctrinamiento ideológico”.

Este viernes, el Ministerio de Educación ha emitido un comunicado explicando algunos temas que se impartirán en esta asignatura pero sin especificar qué contenidos aprobados por el anterior Gobierno se han eliminado.

EpC será obligatoria para Primaria y Secundaria, y entrará en vigor en el próximo curso de 2012-2013.

El modelo planteado para Primaria pretende dar a conocer las normas jurídicas, las instituciones políticas constitucionales, el espíritu de superación, las necesidades “éticas” en la gestión de asuntos públicos.

También se incluyen contenidos sobre la necesidad de repartir las tareas domésticas entre hombres y mujeres; el cuidado de la familia, o la iniciativa privada en la vida económica, entre otros temas.

En cuanto a Secundaria, se profundizará, por ejemplo, en la educación-cívico tributaria, ética personal y social, el conocimiento de las instituciones jurídico-políticas y de los símbolos propios de España y de la Unión Europea, o el respeto a la propiedad intelectual, la libertad económica.

Según el Gobierno, con los cambios en esta materia «se aproximan los contenidos a la realidad más cercana a los alumnos de esta edad».

Además, la superación de conflictos, igualdad de derechos, tolerancia, así como la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los pactos internacionales, también se tratarán en los currículos.

Críticas a la Ley Orgánica de Educación de 2006

La asignatura Educación para la Ciudadanía se aprobó en 2006 e incluía materia que fue criticada por los sectores más conservadores del Estado.

Entre los temas más polémicos estaban los que hacían referencia a la sexualidad, al amor o a la familia, como las materias sobre educación sexual o el matrimonio y las familias homosexuales.

Para argumentar la reforma en la materia de EpC, el Gobierno ha declarado que respeta el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones.

«La asignatura Educación para la Ciudadanía ha sido un tema de conflicto desde su origen -argumenta Educación-, por entender un sector importante de la población española que su contenido atentaba contra ciertos principios constitucionales».

En 2006 se originó un núcleo de oposición a esta nueva asignatura obligatoria formada por organizaciones de padres, como CONCAPA u organizaciones como el Foro Español de la Familia, que promovió un movimiento de objeción de conciencia.

Este movimiento consiguió 55.000 firmas y se impusieron cientos de recursos judiciales para no tener que asistir a estas clases, que fueron rechazados por el Tribunal Supremo en 2009.

Sin embargo, asegura el Ministerio de Educación, el nuevo contenido se centra en los principios de ética personal y social que implican elementos afectivos y emocionales «que no siempre pueden regularse por la normativa legal ni son competencia fundamental de un Estado».

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