Fósiles que sugieren la existencia de una antigua especie parahumana

 

Un equipo internacional de arqueólogos ha localizado en el suroeste de China diversos fósiles de lo que se supone una especie parahumana que vivió en la Edad de Piedra, hace entre 14.500 y 11.500 años, y que presenta una inusual combinación de rasgos físicos arcaicos y modernos. Los detalles del estudio se han publicado en la revista científica Plos One.

Los investigadores afirman que los fósiles -dientes y diversas partes del cráneo- pertenecen a al menos cuatro individuos de una población que convivió con los seres humanos modernos en una época en la que la agricultura estaba en sus inicios en China, aunque asumen con prudencia que son necesarios más estudios para poder atribuirlos fehacientemente a una especia distinta a la humana pero más atrasada en su desarrollo. Los científicos disponen de inscripciones que denominan a los indivíduos de esta especia parahumana como “pueblo de los ciervos rojos” porque cazaban y comían ciervos rojos, hoy extintos en la región.

Dos yacimientos diferentes

Los restos han sido localizados en cuevas de Maludong (provincia de Yunnan) y Longlin (Guangxi Zhuang). Son muy similares entre sí, lo que sugiere que forman parte de una misma población.

Entre las características que los alejan claramente de los humanos modernos destaca el arco superciliar muy prominente (la protuberancia situada en las cejas que protege los ojos, al estilo de los neandertales), el rostro bastante corto y plano (sin mentón), la mandíbula saliente, la nariz ancha y unos grandes dientes molares.

Buena parte del material había permanecido desde hace años sin analizar en diversas colecciones chinas.

Convivieron con los hombres modernos

Hasta ahora no habían sido hallados en el este de Asia fósiles humanos de menos de 100.000 años de antigüedad que se diferenciaran físicamente del Homo sapiens actual, lo que sugería que no había humanos en la región hasta que en fechas recientes, a partir de hace 70.000 años, llegaron individuos procedentes directamente de África. El hallazgo del pequeño Homo floresiensis en el año 2003 y el nuevo descubrimiento ponen en duda esta hipótesis.

“Los nuevos fósiles pueden ser de una especie antes desconocida que sobrevivió hasta el final de la Edad de Hielo”, ha declarado Darren Curnoe, investigador de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sídney (Australia), que encabezó el estudio junto a Ji Xueping, del Instituto de Arqueología y Reliquias Culturales de Yunnan, en Kunming (China).

Según Curnoe, la otra alternativa sería que se tratara de representantes de una migración muy temprana y desconocida desde África de hombres modernos que, sin embargo, no contribuyeron genéticamente al hombre actual.

Los restos de tres individuos fueron hallados en 1989 por arqueólogos chinos en Maludong, aunque no empezaron a ser estudiados hasta el 2008. Un cuarto esqueleto parcial fue descubierto en Longlin incluso antes, en 1979, pero permaneció en el bloque de piedra donde fue descubierto hasta el 2009.

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