Transcripción de la primera conversación telefónica con el capitán del Costa Concordia

La situación judicial del comandante del Costa Concordia, el buque que naufragó la noche del viernes frente a la isla de Giglio, en la Toscana italiana, se complica después de que hayan salida a la luz las conversaciones telefónicas entre un oficial de Capitanía y el capitán del crucero poco después del naufragio, cuando apenas había empezado la evacuación. Francesco Schettino, detenido desde el sábado por riesgo de fuga, fingió seguir en el barco cuando ya había abandonado la nave, según los medios italianos.

El número de muertos asciende ya a once, tras localizarse ayer cinco cuerpos con los chalecos puestos en la zona sumergida de la popa, muy cerca de donde se halló a la única víctima mortal española. Tras el baile de cifras del lunes, Protección Civil confirmó que los desaparecidos son 29: 14 alemanes, seis italianos (entre ellos una niña de 5 años), cuatro franceses, dos estadounidenses, un húngaro, un indio y una peruana.

La primera conversación entre la Capitanía de Puertos de la Guardia Costera y Schettino se produjo a las 00.32 horas del sábado, cuando, según algunos testigos, el comandante ya había abandonado el Costa Concordia.

Transcripción textual del diálogo entre el capitán de puerto Gregorio De Falco y el comandante del crucero ‘Costa Concordia’, que naufragó la noche del viernes cerca de la isla italiana de Giglio, Francesco Schettino.

De Falco: Le habla De Falco desde Livorno, ¿estoy hablando con el comandante?

Schettino: Sí, buenas noches comandante De Falco

De Falco: Dígame su nombre, por favor.

Schettino: Soy el comandante Schettino, comandante.

De Falco: ¿Schettino? Escuche Schettino. Hay gente atrapada a bordo. Usted vaya con su lancha bajo la proa del barco, del lado derecho. Ahí hay una escalera (de cuerda). Suba por esa escalera y vaya a bordo del navío. Vaya a bordo y dígame cuánta gente queda. ¿Está claro? Estoy grabando esta comunicación, comandante Schettino.

Schettino: Comandante, le digo una cosa…

De Falco: Hable más alto. Ponga la mano delante del micrófono y hable más alto. ¿Está claro?

Schettino: En este momento, el barco está inclinado…

De Falco: Ya lo sé. Escuche: hay gente bajando por la escalera de proa. Usted haga el recorrido inverso por esa misma escalera, suba al navío y dígame cuántas personas hay y qué tienen a bordo. ¿Le queda claro? Dígame si hay niños, mujeres o personas que necesiten asistencia. Y dígame el número exacto de cada una de estas categorías. ¿Está claro?

Mire Schettino que usted tal vez se haya salvado del mar, pero ahora le va a ir mal… Yo voy a hacer que lo pase muy mal. Vaya a bordo, ¡Coño!

Schettino: Por favor comandante…

De Falco: Nada de por favor… Ahora mismo vaya usted a bordo. Júreme que esta yendo a bordo…

Schettino: Estoy yendo con la lancha de rescate, aquí estoy, no estoy yendo a ninguna parte, estoy aquí…

De Falco: ¿Qué está haciendo comandante?

Schettino: Estoy aquí para coordinar el rescate…

De Falco: ¿Qué va a estar coordinando ahí? Vaya a bordo. Coordine el rescate desde a bordo. ¿Usted se está negando?

Schettino: No, no me estoy negando.

De Falco: ¿Usted se está negando a ir a bordo, comandante? Dígame por qué no va.

Schettino: No estoy yendo porque la otra lancha está aquí parada…

De Falco: Usted vaya a bordo, es una orden. No tiene nada más que hacer. Usted ha declarado el abandono de la nave, ahora mando yo. ¡Vaya a bordo! ¿Está claro? ¿No me oye? Vaya y llámeme directamente desde a bordo. Los medios de rescate aéreo ya están allí.

Schettino: ¿Dónde están los medios de rescate?

De Falco: Están en la proa. Adelante. Ya hay cadáveres, Schettino

Schettino: ¿Cuántos cadáveres hay?

De Falco: No sé… Sé que hay uno. Eso oí. Pero es usted el que me tiene que decir cuántos son, ¡Cristo Bendito!

Schettino: ¿Pero no se da cuenta de que aquí está oscuro y no vemos nada?

De Falco: ¿Y que usted se quiere volver a su casa, Schettino? ¿Está oscuro y por lo tanto quiere volver a su casa? Suba a la proa del navío por la escalera y dígame qué se puede hacer, cuántas personas hay y qué necesitan. ¡Ahora mismo!

Schettino: Estoy con el segundo comandante.

De Falco: Entonces suban los dos (…) Usted y el segundo, suban a bordo, ahora mismo. ¿Está claro?

Schettino: Comandante, yo quiero subir a bordo, pero la otra lancha está aquí… Hay otros socorristas, se detuvo y no se mueve de aquí. Llamé a otros socorristas…

De Falco: Hace una hora que me está diciendo lo mismo. Ahora vaya a bordo. ¡A bordo! Y dígame inmediatamente cuántas personas hay.

Schettino: Está bien, comandante.

De Falco: ¡Vaya ahora mismo!

La jueza ordena el arresto domiciliario del capitán, que dice que salvó miles de vidas

«No abandoné el barco». El comandante Francesco Schettino, capitán del crucero naufragado Costa Concordia, volvió a insistir ayer en su inocencia, asegurando que ha salvado «centenares, miles de vidas», durante su primera comparecencia ante un tribunal. Sobre su decisión de no obedecer la orden de volver al barco se justificó: «El barco estaba escorado 90 grados. No podía subir a bordo».

Después de tres horas de interrogatorio, la jueza Valeria Montesarchio ordenó el arresto domiciliario del capitán por los delitos de homicidio culposo múltiple, abandono del barco y naufragio, que le pueden acarrear 15 años de prisión. Dejará la cárcel, ya que se considera que no existe riesgo de fuga.

Imágenes del momento en que encalla el barco, grabadas de una cámara pegada al techo del crucero:

 

 

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