Multitudinaria despedida en Perbes

 

Las gaitas que lo acompañaron en sus cuatro tomas de posesión como presidente de la Xunta también fueron las encargadas de poner los compases en el funeral de Manuel Fraga, una ceremonia en la que familiares y políticos pudieron despedirse de la persona que dedicó 60 de sus 89 años a la vida pública, aunque decenas de vecinos y conocidos también quisieron darle su último adiós.

   La pequeña iglesia de San Pedro de Perbes, con capacidad para medio centenar de personas, sólo pudo dar cabida a los más allegados, entre familiares, políticos en activo y otrora colaboradores, mientras que en el exterior del recinto se confundían decenas de vecinos y curiosos mezclados con un amplio dispositivo de seguridad.

   Era el día para rendir homenaje a la faceta más personal de quien presidió durante casi 16 años la Xunta y quien fundó el PP. Por ello, fue una de sus nietas a la que se sentía más próximo, Adriana, la encargada de leer durante la ceremonia religiosa unas palabras «de recuerdo y cariño» hacia el ‘don Manuel abuelo’, según han comentado a los medios de comunicación algunos de los asistentes a la eucaristía.

   Adriana, conocida en su familia como ‘Kikola’, fue la que definió como «el mejor abuelo del mundo» a quien para sus defensores y adversarios políticos fue el ‘león de Vilalba’. La faceta más familiar del político quedó al descubierto, como luego lo hizo cuando una emocionada Carmen Fraga, la única hija que ha seguido sus pasos políticos, se dirigió a los congregados en el exterior de la iglesia para proclamar: «mi padre está en Perbes, donde él quería estar».

   Una quincena de sacerdotes, entre los cuales se encontraba un sobrino carnal de Fraga; el Padre Ángel (fundador de Mensajeros de la Paz); y el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, concelebraron la ceremonia religiosa presidida por monseñor Antonio María Rouco Varela, originario también de Vilalba (Lugo), como Manuel Fraga.

   En el cementerio del refugio veraniego de la familia recibieron sepultura los restos mortales de Fraga, junto a los de su esposa, Carmen Estévez, enterrada allí en 1996. Sólo los compases del Himno del Antiguo Reino de Galicia, interpretados por la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense, rompieron el silencio en el momento del entierro, así como unos tímidos aplausos desde el exterior del recinto religioso. El Himno de Galicia puso el punto y final.

RECIBIDO ENTRE APLAUSOS

   Conforme a la costumbre que tuvo en vida de ser puntual hasta el extremo, el cortejo fúnebre del expresidente llegó a la iglesia parroquial de San Pedro sobre las 16.45 horas, casi siete horas después de haber partido del domicilio de Madrid de Fraga, y fue recibido entre aplausos, pero también con los acordes del Himno del Antigo Reino de Galicia.

   Le esperaban ya las numerosas autoridades que se desplazaron hasta la pequeña localidad coruñesa, así como numerosos vecinos de la zona que se agolparon en la entrada del templo parroquial para despedir al Fraga de los baños matutinos en la playa y del dominó por las tardes, más que al político que, cada verano, elegía Perbes para su descanso estival.

   Al entierro del expresidente gallego acudió el Ejecutivo autonómico en pleno, con su titular, Alberto Núñez Feijóo al frente, pero también destacados miembros del Gobierno central como la vicepresidenta y portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría; la ministra de Sanidad, Ana Mato; y la titular de Fomento, Ana Pastor.

   Tampoco faltó a la cita el ministro de Defensa, Alberto Ruiz Gallardón, amigo personal de la familia; y se sumaron a la plana de autoridades presentes la jefa del Legislativo gallego, Pilar Rojo; el presidente de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos; y el expresidente gallego Gerardo Fernández Albor.

REPRESENTACIÓN DEL PP Y EXCONSELLEIROS

   El presidente y líder del PP, Mariano Rajoy no pudo acudir este miércoles a Perbes por motivos de agenda, pero sí lo hizo la secretaria general del PP y presidenta de Castilla La Mancha, María Dolores de Cospedal. A despedir a Fraga acudieron también el expresidente del Gobierno José María Aznar y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; así como el expresidente del Senado, Juan José Lucas.

   Hasta Perbes se desplazaron, asimismo, dirigentes provinciales del PP, varios diputados y senadores, y el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar Pumar, quien en el pasado se atrevió a desafiar al ‘león de Vilalba’; así como un nutrido grupo de excolaboradores y exconselleiros que trabajaron codo con codo con el vilalbés en algún momento de sus casi 16 años en la Xunta.

   Entre los exconselleiros presentes, además del actual tesorero del PP, José Manuel Romay Beccaría, se encontraban Jesús Pérez Varela, Juan Fernández, Juan Miguel Diz Guedes, Amancio Landín, además de la actual presidenta del Consello Económico e Social (CES), Corina Porro y el alcalde de Abegondo (A Coruña), José Antonio Santiso Miramontes.

   A los familiares de Fraga, militantes y simpatizantes del PP, exconselleiros, excolaboradores y autoridades, se sumaron también representantes del PSOE como el exalcalde de A Coruña Francisco Vázquez y el regidor lucense, José López Orozco, que destacó la relación de «respeto mutuo» que mantuvo con el expresidente gallego.

   Por expreso deseo de la familia, ésta fue una ceremonia de carácter íntimo. Las gaitas volverán a sonar el próximo sábado en la Praza do Obradoiro en honor de Fraga, cuando se celebre en la Catedral compostelana un funeral más oficial, mientras que el próximo lunes también tendrá lugar otro en la iglesia de la Almudena en Madrid.

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