Feijóo propone «un gran acuerdo nacional» para afrontar la crisis

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo propuso en una conferencia en el marco del Fórum Europa-Tribuna Galicia, un gran acuerdo nacional “que implique –dijo- que el Gobierno central, los gobiernos de las comunidades autónomas y los gobiernos de los ayuntamientos nos sentemos para asumir la realidad de nuestro país y para adoptar las decisiones que procedan”.

De este modo, y para salir de la crisis económica, Feijóo afirmó que en lugar de la confrontación permanente, del gobernar a golpe de decretos ley improvisados, de las contradicciones, de las superficialidades, “el nuevo gobierno después del 20 de noviembre ha de promover un gran acuerdo nacional institucional y político”, ya que “un Gobierno en solitario –añadió- puede intentar paliar las consecuencias de la crisis económica, pero precisa de todas las demás para lograr una estrategia de país que nos permita afrontar el futuro con más posibilidades de éxito que hasta lo de ahora”.

 Por su parte, el presidente  garantizó el compromiso del Gobierno gallego para seguir trabajando, “con verdad y con certezas, porque ahí está –incidió- el principal valor que nos permitirá encaminarnos hacia recuperación económica”. Y lejos de la política de sobreactuación y sobrecargo que explica la situación en la que está España, aseveró que hay un camino intermedio basado en la eficiencia y en la priorización que “a Galicia –resaltó- le ha dado resultado y que, consecuentemente, será el camino que inspira las cuentas del año 2012”.

PRESUPUESTOS ESTABLES

Mientras otras comunidades están anunciando drásticos ajustes, el titular de la Xunta resaltó que Galicia pudo presentar por primera vez desde que el comienzo de la crisis un presupuesto estable, es decir, sin caídas abruptas. “Si esto es posible –reiteró- es porque, mientras otros apostaron por seguir el ejemplo del Ejecutivo estatal, nosotros intentamos reaccionar de forma gradual con un instrumento de gestión prioritario y con dos objetivos irrenunciables”.

El instrumento fundamental con el que la Xunta está intentando gestionar el dinero público es, segun explicó, la constante busca de eficiencias a través, en primer lugar, de la austeridad que consiste en intentar gastar cada vez menos en el funcionamiento interno de la Administración para poder gastar más en los servicios públicos de los ciudadanos, “y que se ha plasmado en la reducción a la mitad de los altos cargos, o en ahorros en el parque móvil -un 40%-, en gastos de gabinete -más de un 30%- o en gastos energéticos y telefónicos” y; en segundo lugar, a través de una gestión más eficiente, “que es el único camino posible para poder sobreponernos al hecho de que en 2012 tengamos una capacidad de gasto en niveles de 2006, y con unos ingresos similares a los de 2004”.

GASTAR MEJOR

Feijóo afirmó que “no es preciso gastar más, sino gastar mejor” y se refirió, a modo de ejemplos, al catálogo de medicamentos, “con el que hemos logrado ahorros de 76 millones de euros en nueve meses, es decir, 300.000 euros diarios”, y a la contención de los gastos de personal, “en contraposición a los 500 millones de euros que suponen anualmente los más de 15.000 nuevos empleados públicos contratados en la pasada legislatura”. “El ahorro en este capítulo y en esta legislatura se cifra en 400 millones de euros, entre la Administración General y la decidida apuesta por el adelgazamiento de la Administración paralela. O pensemos –añadió- en la reducción del número de liberados sindicales, que nos permite un ahorro de 18 millones de euros en una legislatura”.

De este modo, destacó que “desde que llegamos a la Xunta hemos contenido el gasto corriente en más de 750 millones de euros, una cantidad equivalente al presupuesto de un año de las Consellerías de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio más la de Economía e Industria; o equivalente a tres veces el presupuesto de la ciudad más poblada de Galicia, Vigo; o equivalente al 1,3% de nuestro Producto Interior Bruto”.

Blindar la solvencia de la comunidad y blindar las prestaciones sociales esenciales
Gracias a este ejercicio de priorización, se están cumpliendo los dos objetivos inamovibles: “blindar la solvencia de la hacienda pública autonómica y lograr que por primera vez a deuda esté por debajo del promedio nacional; y garantizar a los gallegos que, en 2012, seguiremos blindando las prestaciones sociales esenciales y, por primera vez desde los últimos años, mantendremos el esfuerzo inversor”.

En el tocante a la solvencia de la comunidad, explicó que al igual que Galicia ha sido la única autonomía, junto con Madrid, que cumplió el objetivo de déficit nos últimos ejercicios, las cuentas de 2012 también se elaboran desde la perspectiva de volver a ajustarse a la estabilidad presupuestaria. “Porque unas cuentas solventes permite poder pagar por debajo del plazo legal a los proveedores y poder contribuir a mejorar la situación presupostaria de España; y porque Galicia quiere seguir siendo vista como un lugar estable y solvente, en el que se puede confiar, algo fundamental para poder profundizar en la estrategia de internacionalización por la que hemos apostado para reducir nuestra dependencia del mercado español”.

Asimismo, las cuentas autonómicas blindan, también, “a todo riesgo”, las prestaciones públicas esenciales, destinando 3 de cada 4 euros del presupuesto a las políticas sociales, e incluso incrementando la dotación de ámbitos estratégicos cómo lo de las universidades -3,7 millones de euros más en 2012- o de las administraciones más próximas a los ciudadanos, que son los ayuntamientos, y que contarán el próximo año con 2,3 millones de euros más. “En total, en tres años, aumentamos en más de 7 puntos el peso de los recursos destinados a la educación, a la sanidad y a los servicios sociales”, subrayó.

Mantener el esfuerzo inversor
Además de garantizar el sostenimiento de las prestaciones públicas esenciales, Feijóo subrayó que “este año podemos estabilizar la inversión”. “Después de que este fuera el capítulo que sufrió el mayor ajuste de los últimos presupuestos, por primera vez en el que llevamos de legislatura, logramos revertir la tendencia y mantener el esfuerzo inversor. Es decir, mantener el esfuerzo en los proyectos que permiten crear riqueza y empleo”, sentenció.

En un momento en el que la economía española está seriamente comprometida y en un momento en el que muchas autonomías están hablando de millones de euros de facturas en cajones o incluso de cerrar alas enteras de hospitales públicos, Feijóo se congratuló de que Galicia haya logrado “mantener a todo riesgo” sus prestaciones sociales y había logrado frenar la caída de la inversión “porque el primer paso para crecer es dejar de decrecer”.

Ante la falla de una senda presupostaria marcada por el Ejecutivo estatal, Feijóo recordó que el Gobierno gallego optó por cumplir con su deber, que es presentar las cuentas para lo próximo año en el plazo legal, y elaborándolas con una enorme prudencia que evite excesos que acaben pagando los ciudadanos. “No optamos ni por imitar el comportamiento estatal y no aprobar los presupuestos, ni por elaborar unas cuentas expansivas, como ha hecho alguna comunidad con elecciones en 2012, y que aumenta gastos y deuda de forma notable, basándose en previsiones irreales”.

“En lugar de vivir por riba de nuestras posibilidades, Galicia cerró sus últimos ejercicios con estabilidad presupuestaria y fuimos la primera autonomía en proponer y en aprobar la Ley de Disciplina Presupuestaria que luego se generalizó a través de una reforma constitucional. Y elaboramos una planificación económica ajustada a las directrices de Europa en la estrategia 20/20 que luego tenemos que traducir – y ya lo estamos haciendo- a decisiones concretas y planificadas en el ámbito de las infraestructuras (Plan Mueve, Plan Hidrolóxico), de las tecnologías (Agenda Digital 2014.gal); de la economía del conocimiento y la innovación (Plan I2C), o de la ordenación del territorio (Directrices y Plan del litoral)”.

Sin olvidar la sensación de desamparo que generaron nos últimos años algunas actitudes del Gobierno central, incluso en ámbitos tan sensibles como el modelo de financiación autonómica o la regulación del modelo financiero, Feijóo recordó que, en esta andadura, Galicia tuvo que superar obstáculos muy importantes.

“Estamos hablando –especificó- de cuentas infladas en 1.200 millones de euros, como las que nos encontramos en 2009; deudas heredadas, como los más de 2.000 millones de euros que tenemos que devolver como consecuencia de las malas previsiones del Gobierno central y del Bipartito en los años 2008 y 2009; ingresos no recibidos, como los más de 800 millones de euros que nos correspondía del modelo de financiación autonómica y de los que se nos privó en este 2011. E inseguridades como las que provoca el hecho de que el Gobierno ni apruebe unos presupuestos nuevos, ni prorrogue los actuales, ni acceda a convocar un Consejo de Política Fiscal y Financiera que facilite la preparación presupuestaria de las autonomías”.

 

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